24 July 2007

Educación para la ciudadanía: los obispos se equivocan

Antonio Cañizares insiste: El Laicismo tampoco puede primar sobre la ley. Lo dijo respondiendo al presidente que afirmaba que ninguna fe se puede anteponer a la ley.

No se engañen unos y otros. Ni los padres ni los bienpensantes: la Educación para la Ciudadanía no es laica. Es otro paso del Estado rousseauniano que pretende sustituir la religión. No es laica, es lo más anti laico que se puedan imaginar. Es una profesión de fe hacia el nuevo ídolo: el estado.

¿Y qué hacer? Insumisión civil. ¡Se trata de los niños! Objeción YA.
La Comisión de la Enseñanza de la Conferencia Episcopal está diseñando un documento para plantear qué pueden hacer los padres.

Pero ha trascendido el tema católico, los padres menos religiosos que vivan en comunidades autónomas del PSOE, en las que se va a aplicar ESTE SEPTIEMBRE pueden ponerse en marcha ya.No tiene que tragarse este sapo.
Es una batalla que la sociedad civil tiene que emprender. Si las objeciones (que no es sino una declaración escrita al colegio) se multiplican, la administración no va a tener más remedio que "hacer algo". Y si se le ocurre declarar que no han lugar las objeciones... tendrá tantos recursos de insonstitucionalidad como familias indignadas.

No hay que esperar a septiembre. En agosto, la vida sigue...

28 comments:

Valea said...

Por eso Cañizares no se opone a lo laico, sino a lo laicista. Es mucho más que un matiz

Anonymous said...

Completamente de acuerdo. La asignatura de Educación para la Ciudadanía es puro adoctrinamiento en estatalismo y feminismo de género, que es ese género de feminismo antivarón y por tanto, totalitario y fascista.

El famoso principio feminista de “los hijos son de quienes los paren y del estado”, y que convierte a los padres en meros engendradores sin posibilidad alguna de educar a sus hijos, es uno de los objetivos de adoctrinamiento más importantes de dicha asignatura.

En Educación para la Ciudadanía, estatlismo y feminismo tienen como objetivo invadir nuestra privacidad, imponiendo a nuestros hijos, al soslayo de su instrucción escolar, una educación que por sus sesgo colectivista y hembrista, destruye la maduración de las respectivas identidades individuales, convirtiéndo a nuestros hijos en identidades “genéricas” por el claro sesgo sexista del feminismo de género.

¿Quién fue el que dijo que “un dictador nos roba nuestra libertad, un fascista nuestra vida y un totalitario, nuestra conciencia?”

Pues esto último es lo que persigue la asignatura de Educación para la Ciudadanía... y que por supuesto la historia reiteradamente nos confirma, que conseguido dicho objetivo, la situación deviene en los dos primeras?

Pablo el herrero

Mary White said...

Es que no es laicista, Valea... esto viene de la Revolución Francesa, el poder del pueblo manifestado en sus representantes, y ahi está el tema EN SUS REPRESENTANTES, pretende sustituir a la Iglesia. Y ahi está. Como dijo Huerta: la iglesia católica no se da cuenta de que el ídolo moderno que le come el terreno es el estado.

Valea said...

Que no, Mery, que lo que quiero decir es que con lo laico no hay problema, con lo laicista sí.

Al resto, ni una objeción (excepto a la Educación para la Stalinía ;)

bastiat said...

Pues Valea y los demás, yo tengo que estar con Marie Blanc. La cuestión es que se pretende imponer al estado como garante y referente de la vida de los ciudadanos. Importa poco el laicismo o la laicidad, lo importante es que se pretende imponer por ley una determinada concepción de organización de la vida de los ciudadanos.

Pero ocurre que la Iglesia está desorientada porque en el fondo a ellos les gustaría el poder decidir qué moral se explica. No pretende decir que es lo que dicen hoy, sino que tienen la inercia del pasado en el que así ocurría. De hecho, muchas de las dudas que se les plantea viene motivado por el hecho de que la confusión del Estado y la Iglesia ha existido durante mucho tiempo hasta el punto que se busca la financiación y el paraguas del Estado para el mantenimiento de templos, al socaire de la protección del patrimonio, la labor pastoral y caritativa, o, como es el caso actual y las dudas sobre las medidas a tomar, el mantenimiento del statu quo en el tema de los colegios concertado por aquello de que “madrecita que me quede como estoy”.

Y no es así. La Iglesia y los católicos tienen que empezar a comprender que la verdadera fe se demuestra andando. Es decir, a la hora de pasar el cestillo hay que rascarse el bolsillo. Que la calefacción o el aire acondicionado del templo lo tienen que pagar los que van a misa no…. quien sea. Que la acción misionera y educativa de la Iglesia es labor propia de los creyentes y no sufragada en todo o en parte por el Estado.

Es mas, lo verdaderamente importante, es que si se diesen cuenta de este hecho, si los católicos lo interiorizasen se darían cuenta de lo inútil y perjudicial que puede ser el Estado tanto para la Iglesia en sí como para la propia libertad de conciencia.

Pero es que en el fondo, el problema de la asignatura de EPC no está en el contenido sino en el hecho de que el Estado, este o cualquier otro, asuma para si la formación ideológica, moral… o religiosa de sus ciudadanos. Eso atenta contra la libertad individual de raíz, y, en cualquier caso, independientemente de la ideología, independientemente de la moral o de la religión que se pretenda imponer, tal acción debería estar vetada a la labor del Estado.

Es por eso, y no por los contenidos, por los que nos debemos oponer a tal asignatura.

Florecilla Silvestre said...

Yo esto de laico y laicista me suena a invento linguístico raro (imagino que trazando un paralelo con islámico e islamista).

Los curas son una panda de caraduras que han pretendido imponer su educación así que ni me dan pena ni los considero portavoces cualificados de la libertad de enseñanza ni de conciencia. Ellos pretendían que sus creencias se enseñasen y fuesen evaluables como las matemáticas y que aquellos que no quisiesen estudiarlas fuesen forzados a permanecer en clase estudiando cualquier otra chorrada. En la COPE salía Cristina López diciendo que si no había alternativa a la religión católica sus hijos no querrían estudiarla. Con dos cojones y un palito. Pues señora, si sus vástagos valoran mas 2 horas a la semana de su juventud que una eternidad en el paraíso ése es su problema y no el mío.

Estoy harto de estos ingenieros sociales: los de la sotana y los de la kafhiya y la camisa del Che oliendo a porros. Si la clerigalla (tanto la de toda la vida como la progre) quieren adoctrinar niños ya saben lo que pueden hacer: olvídense del condón. Y cada cual que embrutezca a su progenie como le venga en gana.

Anonymous said...

Homeschooling. Punto.

Lo mas libre y mas eficiente. Todo en uno.

eduardo said...

Vamos a intentar separar dos temas diferentes. Una cosa es que la EpC sea un bodrio y otra bien diferente que el estado deba desentenderse de la educación.

Ya sé que no va a hacer el más mínimo efecto, pero habría que recordar lo que decía Arguelles en el discurso preliminar de Cádiz:

El Estado, no menos que de soldados que le defiendan, necesita de ciudadanos que ilustren á la Nacion y promuevan su felicidad con todo género de luces y conocimientos. Así que uno de los primeros cuidados que deben ocupar á los representantes de un pueblo grande y generoso es la educacion pública. Esta ha de ser general y uniforme, ya que generales y uniformes son la religion y las leyes de la Monarquia española. Para que el carácter sea nacional, para que el espíritu público pueda dirigirse al grande objeto de formar verdaderos españoles, hombres de bien y amantes de su patria, es preciso que no quede confiada la direccion de la enseñanza pública á manos mercenarias, á genios limitados imbuidos de ideas falsas ó principios equivocados, que tal vez establecerian una funesta lucha de opiniones y doctrinas

El homeschooling ha producido a las "nazi twins" y al niño peruano predicador que no quiere ser primate. Justamente lo contrario del liberalismo vinculado con la ilustración. Aunque ya va quedando claro quién defiende el liberalismo y quién la anarquía.

bastiat said...

No, Eduardo, te equivocas. El Estado no puede, bajo ningún concepto formar buenos ciudadanos, ¿Por que qué es un buen ciudadano? el modelo que elige la mayoría. Pues la EPC cambiará según cambien las mayorías… si es que dicha asignatura es tan eficiente que al final no hay cambio de mayorías.

Que forme amantes de la patria… ¿de cual, de la española o de la de cada región con sus correspondientes peculiaridades buscando, si es que gobiernan partidos separatistas el ir fomentando la destrucción de la patria que se dice defender.

Y es que las manos mercenarias … ¿qué son? ¿Los profesores que amparándose en el tremendo daño que hacen a los políticos al estar de huelga en defensa de sus “legítimos derechos” coaccionan a toda la sociedad a tener un sueldo fuera del mercado?

Pero, ¿en una sociedad que puede elegir a un gobernante por mayoría absoluta va a llevar a sus hijos a escuelas que vayan en contra de los postulados que luego eligen en las elecciones???

No sé, pero me parece que son muchas mas cuestiones que el simple desentenderse de la educación. Es impedir que cualquier vaivén político acabe por convertir a la educación en un sinsentido como estamos viendo ahora.

eduardo said...

Desde el principio he dicho que hay que separar la EpC de la cuestión general sobre el papel del estado en la educación. Nuestros problemas no proceden de las políticas públicas en sí, sino del espíritu de partido y el problema territorial. Pretender que estos problemas van a resolverse apelando al "homeschooling" es estar en Babia. Además, el "homeschooling" puede ser de hecho peor que el adoctrinamiento "democrático". Al menos ahora no se enseña que la tierra tiene 6.000 años o que la raza blanca debe segregarse del resto. En este sentido, el "totalitarismo" democrático es mil veces preferible al caos de una educación completamente privada.

Florecilla Silvestre said...

Las familias ya pueden educar a sus hijos para que sean nazis, comunistas o nacionalistas con independencia del sistema educativo. La mayoría de los borrokitas del País Vasco seguro que van a colegios públicos.

Unos controles de evaluación periódicos asegurarían el seguimiento del alumno, que en caso de suspender ya dispondría de apoyo escolar/mas supervisión estatal. En USA, los niños escolarizados en casa superan claramente en conocimientos a aquellos que van a colegios estatales. El problema del homeschooling es el mismo que el del cheque escolar: que se vive bien teniendo un trabajo de funcionario con 4 meses de vacaciones al año. Y no vamos a permitir que cuatro tipos nos quiten el chollo, capisce?

eduardo said...

No sólo las "familias", también las pandillas o simplemente los foros de internet pueden "educar" informalmente en el nazismo o en la astrología. El problema es cuando este tipo de adoctrinamiento se incorpora a la educación formal del individuo.

Por otro lado, ¿quién efectúa esos "controles de evaluación"? Ah, el estado...

Anonymous said...

5.000 € / Año Colegio
250 € / Material escolar
250 € / Gastos extraescolares (academia, comedor)

Desplazamientos, 1 hora / dia
Colegio 7 horas / dia
Deberes repetitivos 1 hora /dia

X 13 Años

Con todos esos recursos, es facilisimo hacerse un planning. Puedes llegar a los 18 teniendo los conocimientos de 3 carreras, sin exagerar. !A los 18!

bastiat said...

Me parece Eduardo que tu afán Anti Ancap te lleva a decir cosas sin sentido.

¿Por qué va a ser una educación totalmente privada un caos? ¿Lo son las panaderías?

¿Por qué una vez lograda una determinada mayoría gracias al adoctrinamiento democrático, no se puede imponer en la escuela la superioridad de la raza blanca o que la tierra sea plana?

¿Por qué el dar libertad para elegir a los padres, no necesariamente mediante el "homeschooling", sino mediante el Cheque escolar es síntoma de anarquía?

¿Por qué no puede haber exámenes de reválida, iguales para todos y para garantizar que el acceso a la universidad se haga con los conocimientos mínimos?

Saca Ud., Eduardo, conclusiones apresuradas. Prejuicios, Sr. Eduardo, prejuicios.

Pero eso si, habla de que los “problemas no proceden de las políticas públicas en sí, sino del espíritu de partido y el problema territorial”. No se lo voy a negar. Pero pareces olvidar que esta situación es el resultado de la decisión democrática del pueblo, se basa en acuerdos parlamentarios, y que se fundamenta en que se defiende la intervención del estado mediante políticas publicas que son dirigidas desde el parlamento. ¿me quiere Ud. decir cómo lo solucionaría?

Ya, si ganan los buenos... no hay problema, verdad?

Pero es que olvida que el Cheque Escolar .... es.... una ... política ... pública.

Libertymad said...

Artículo 53.2 de la Constitución:

2. Cualquier ciudadano podrá recabar la tutela de las libertades y derechos reconocidos en el artículo 14 y la Sección primera del Capítulo II ante los Tribunales ordinarios por un procedimiento basado en los principios de preferencia y sumariedad y, en su caso, a través del recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional. Este último recurso será aplicable a la objeción de conciencia reconocida en el artículo 30.

El problema es que la objeción de conciencia se menciona en relación al servicio militar.

eduardo said...

Mire, Bastiat, si a usted le parece que educar es lo mismo que fabricar pane, ya está todo dicho.

Esto no tiene nada que ver con ningún "antiancapismo". Es simplemente sentido común.

bastiat said...

¿En qué se diferencia?

Pero... ¿por qué no me constesta a ninguna de mis preguntas?

¿Es que no le razono mis argumentos de manera suficiente como para merecer por su parte algún comentario, a favor o en contra, y, sobre todo, que nos permita comparar su liberalismo con el mío?

eduardo said...

Hombre, señor Bastiat, si formulara preguntas un poco menos capciosas que esta:

¿Por qué el dar libertad para elegir a los padres, no necesariamente mediante el "homeschooling", sino mediante el Cheque escolar es síntoma de anarquía?

Tal vez podría plantear alguna respuesta más elaborada. Pero, ¿por qué presupone que estoy en contra del "cheque escolar" -un sistema que, por cierto, presupone ya al estado?

Estoy en contra de la anarquía educativa y el "homeschooling" sin restricciones, no de otras propuestas liberales.

Por supuesto, me refiero a un "liberalismo" al modo como se ha entendido siempre en España, es decir, no como ese economicismo extremo que iguala las escuelas y las panaderías, sino como un pensamiento político vinculado con la Ilustración y con la Nación.

Florecilla Silvestre said...

Eduardo, el homeschooling tiene restricciones y no es una forma de anarquía educativa. A los padres se les proporciona el temario y los niños deben ser evaluados con lo que el estado supervisa la correcta escolarización.

Miguel said...

Educación para la ciudadanía no es laico es laicista.

Miguel said...

Los padres, cacracterizados por la función tutelar que llevan a cabo durante la minoría de edad de sus hijos, ya no tendrán derecho a decidir la educación que quieren para ellos. En contrapartida, el Gobierno va a establecer las directrices de su educación y formación ideológica y moral. De esta manera, el Gobierno y el Estado tratarán de colocarse por encima de las conciencias de todos sus "ciudadanos" convirtiéndolos de esta manera en esclavos reducidos a la ideología que el Gobierno de turno quiera para ellos.




De todos es conocido que la historia es interpretativa, también la ley, el derecho...ello es lo que fomenta la cultura. Eliminar todas las vías interpretativas y decantarse por una única de ellas imponiéndiola coactivamente como "ejemplarizante" es un camino dictatorial cuyo único fin es adoctrinar esclavos que no hagan ruído y asientan ante todo aquello que el Gobierno decida. Esperemos que, aunque no se respete la libertad de educación, no se atente contra el derecho a la objeción de conciencia proclamado inicialmente en la Constitución y asentado con todas las garantías por la jurisprudencia constitucional. En la enseñanza pública será más difícil afrontal esta imposición y adoctrinamiento por parte de los poderes públicos, la privada, fruto de la autonomía de la voluntad de sus fundadores, tendrá más posibilidades de garantizar el derecho a una educación libre, a decidir cada uno la educación que quiere para sus hijos y que no sea el Estado el que, como si de un ente benevolente se tratara, decidiese cómo quiere educar a sus esclavos. Es triste...pero cierto.




El Estado únicamente tiene la obligación, y así está reconocido en nuestra Constitución, artículo 27, de reconocer el derecho que todo ciudadano tiene a recibir una educación. Esta educación pública es la mínima que el Estado se ve obligado a facilitar. Pues bien, la educación pública es, por tanto, la que todo ciudadano que no quiera o no pueda permitirse una educación privada recibe. De aquí la idea de que se trate de una educación subsidiaria para lograr preservar el derecho a la educación que tenemos los ciudadanos.La formación que se recibe en la educación pública tiene como base todo aquello que crea oportuno el Estado, más concretamente el ejecutivo, lo cual, desde luego y obviamente, es una imposición del mismo, y más aún con el adoctrinamiento que quiere imponer, ya que, el ideario que hay en la educación pública no es ni más ni menos que el ideario que decida imponer cualquier Gobierno.




La realidad es que, a diferencia de lo que sucede en la enseñanza pública, en la privada hay MULTITUD de idearios, todos ellos basados en la autonomía de la voluntad de los fundadores de cada centro y bajo el respeto de las normas legales esenciales. Ello y junto a la libertad de cada ciudadano a la hora de escoger una educación para él y para sus hijos deriva en un elenco de posibilidades de elección, fomentando de esta manera una mayor LIBERTAD. Y es que lo que la realidad nos muestra, por tanto, es que la enseñanza pública, necesaria para preservar el derecho a la educación, únicamente ofrece un único ideario, y éste impuesto por el Gobierno.Por otro lado, mientras que todo centro de enseñanza privado tiene como objetivo ofrecer LOS MEJORES SERVICIOS para lograr así tener clientes, que libremente podrán escoger entre un centro u otro, la enseñanza pública no está sometida a ningún tipo de control que dirija su actuar hacia una mejora educativa. Ello se debe a que el Gobierno, como cúspide de la pirámide jerárquica de nuestro país, decidirá a su libre alvedrío los valores, principios y, en general, enseñanzas, que quiera ofrecer en su educación pública, imponiéndolos a todo aquél que se vea obligado a recurrir a este tipo de enseñanza. Otro tipo de personas serán las cuales decidan someterse a esta enseñanza conociendo la realidad subyacente, y desde luego, otro tipo de personas serán las que no quieran aceptar esta realidad, las cuales más bien serán ilusos ignorantes.




Por todo ello, frente a la burocrática, funcionarial y, con todo ello, gubernamental imposición de un ideario único con el fin de preservar el derecho a la educación que caracteriza a la enseñanza pública, se encuentra la enseñanza privada, con tantos idearios como centros, con el consecuente desarrollo debido al objetivo de mejorar dinámicamente sus servicios y permitiendo así que realmente exista la LIBERTAD a la hora de decidir la educación que alguien quiere para sí y para sus hijos.

bastiat said...

Pues Eduardo, si me explica la capciosidad de esa pregunta en concreto le reconoceré, si me convence de ello, que mi pregunta es capciosa. Pero no me deje así. Dígame algo más. Porque Ud. presupone que el "homeschooling" implica la ausencia de Estado.

Ud. habla de que le gusta el liberalismo como siempre “como un pensamiento político vinculado con la Ilustración y con la Nación.”. Nadie le niega que sus planteamientos liberales tengan una gran solera... ¿pero en qué se sustancian?

Y es que como crítica tampoco hace a lo que le planteo me quedo un poco así.

Economicismo extremo. No mire Ud. el querer que haya libertad de elección o el limitar la acción del Estado en la educación de nuestros hijos no es economicismo, es liberalismo. La participación del Estado en la educación fijando orientaciones morales, patrióticas, ideológicas, religiosas, por muy de la ilustración que sean son la raíz de lo que ahora nos está pasando porque hemos dado al poder, sea el que sea, de la orientación que sea, la capacidad de decidir el cómo se educan nuestros hijos.

Yo entiendo que Ud. prefiera que se hable en las escuelas de determinadas ideas, que se fijen en nuestros hijos y que todos sean buenos ciudadanos conforme a lo que dicte la mayoría... pero por favor, eso no es liberalismo. Los derechos de los individuos, y el derecho a la libertad de conciencia, de pensamiento, de religión, de convencimientos morales, tanto en cuanto no afecten a otros mediante la coacción o limitando los derechos de otros, no pueden ser atacados por la mayoría. Eso es liberalismo, lo demás, simplemente, no lo es.

Pero le he hecho muchas otras preguntas... nada??

eduardo said...

Mire usted, Bastiat, no se trata de arrebatar la custodia familiar para llevar a nuestros hijos a cuarteles pedagógicos donde recitar el credo del buen español y tomar sopa de sangre al modo espartano, se trata de restringir el adoctrinamiento privado y ofrecer alternativas de ilustración a los ciudadanos, que da la casualidad que también son compatriotas. Y esto es algo que concierne también a la Iglesia, por cierto. Si hablamos de la iglesia católica, no puede conformarse con que los padres (católicos, se entiende) "moralicen" según su antojo. El "derecho de los padres" tampoco es irrestricto. ¿O es que acaso las iglesias carecen de "doctrina"?...

Si alguien considera que es positivo el adoctrinamiento en las ideas astrológicas, homeopáticas o creacionista es "libre" de hacerlo en el ámbito privado, pero al menos, el estado debe garantizar un mínimo de educación a sus ciudadanos, ya sea a través de instituciones públicas o privadas, con tal que estas respeten el derecho común.

En cuanto al "homeschooling", creo que siempre me he referido al homeschooling "sin restricciones" como caso de anarquía. Pero no espere que vea en la educación casera una especie de panacea de la libertad humana después de tener a la vista ejemplos como los de las "nazi twins" o los creacionistas del midwest americano. De panacea, nada.

Nuestro liberalismo está vinculado con la idea de Ilustración, Nación política y gobierno limitado. Estos son los ideales principiales de Cádiz. A título personal puede escupir sobre ellos, desde luego, y hasta intentar fijar un significado de "liberalismo" dogmático distinto, pero no puede esperar que le siga -de hecho, parece que Huerta de Soto últimamente tampoco está muy por la labor.

CLD said...

Cheque escolar -y homeschooling, si se tercia. Es la única garantía no sólo contra la EpC, sino también contra los nacionalismos. En cuanto a la Iglesia, totalmente de acuerdo con bastiat, ha de financiarse con el cepillo. Lo ideal sería que hubiera muchas confesiones cristianas, no sólo el catolicismo-vaticano II. Habría más religiosidad y menos poder religioso, el peor escenario para el gobierno, y sí, tendríamos a algunos majaderos que creen que los huesos de los dinosaurios los puso Dios para probar la fe de su rebaño, pero son los inconvenientes de la libertad, incomparablemente menores que los del estatismo.

bastiat said...

Sr. Eduardo, mi discrepancia con SU liberalismo es que ese SU liberalismo parte de la idea de que el Estado SI puede y DEBE formar buenos ciudadanos puesto que pretende restringir el adoctrinamiento privado, como si el adoctrinamiento público fuera mejor por definición, y sustituirlo por ideas ilustradas impartidas obligatoriamente a estos que son nuestros compatriotas…

A parte de que esto ya se lo había contestado y Ud. no le ha hecho caso, le diré que para que SU liberalismo quede completamente definido no es que me tenga que diseccionar punto por punto cuál es el adoctrinamiento privado que Ud. considere que se debe limitar, y cual no, qué adoctrinamiento público es el bueno, y cual no, cuales son las buenas ideas ilustradas y cuales no y cómo definir compatriotas en una sociedad en las que hay muchos que opinan en cuestiones de patria de manera muy diferente.

No, no es ya sólo que me conteste a eso, sino que me indique la manera de lograrlo y, sobre todo, porque ese es el quid de la cuestión, de evitar que pase lo que está ocurriendo, porque la manera en que se está trabajando desde el poder es todo lo contrario a lo que Ud. predica, es precisamente porque lo que se quiere es limitar el adoctrinamiento privado, sustituirlo por el público, magnificando lo de público, y, sobre todo, imponiendo unas determinadas ideas que quienes las imponen las consideran ilustradas, pero que muy ilustradas, para ellos, para los que ejercen el poder, y están imponiendo ideas de patria, en cada región la suya.

Yo no estoy defendiendo que nuestros hijos acaben siendo unos zoquetes, no me meta en el mismo saco que a sus enemigos acérrimos, sino que estoy defendiendo que la educación, no esté sometida absolutamente al poder del Estado porque luego pasa lo que estamos viendo. No sólo eso, sino que parto de la idea, del convencimiento de que en un mundo donde las opciones educativas no están sometidas al dictado del poder que impone una única forma de educar, lograría encontrar distintos métodos pedagógicos que podrían adaptarse mejor a la realidad de cada momento, es decir, lo que todo liberal siempre busca, libre comercio, libre mercado, libertad de elegir.

Si a eso le ponemos un sistema igualatorio de exámenes tipo reválida o selectividad que separe el grano de la paja, que evalúe los distintos sistemas y, además, pueda permitir comprobar si los temarios se adaptan a lo que luego se pueda exigir en la universidad o para la obtención del título de graduado escolar o de bachillerato, no me puede decir que se está dejando la libertad educativa a expensas de la anarquía.

En cuanto a lo del dogmatismo… mire, ya le he dicho que no me meta en el mismo saco. Si me dice que mi postura es dogmática, se lo acepto… a condición que me lo demuestre, y salvo que Doña Maria Blanco ponga impedimento alguno, éste puede ser un buen terreno de debate, eso sí, insisto, no me meta en el saco Ancap que, si de dogmatismo hablamos, yo tengo mi propio y personal dogmatismo.

Anonymous said...

Creo que os disparáis con este tema sin conocerlo del todo.
La educación para la ciudadanía deja un programa realmente abierto para que cada editorial lo rellene como quiera. Por tanto serán los colegios los que decidan qué libro usar. Lo importante es decidir a qué colegio llevamos a nuestros hijos, estar de acuerdo con su ideología. Si llevamos a nuestros hijos a un colegio es porque confiamos en él.
Si hay que hablar sobre el tipo de familia, cada editorial decidirá cómo abordarlo. Y luego el profesor tiene libertad de cátedra.
Como curiosidad, el libro que publica Santillana (Prisa) es de los más conservadores. El negocio es el negocio.

MF

Miguel said...

No creo que la solución sea que existan distintas editoriales que, aparentemente según tratas de reflejar, impongan su criterio desde distintos puntos de vista, sino que el problema es la existencia de una asignatura con las aspiraciones de adoctrinar a la gente, imponiendo una única manera de desarrollar sus ideas, en campos personales y morales de cada individuo, en los cuales él mismo tiene su autonomía para desarrollarlos.

Anonymous said...

Amigüitos:
No os he leido a todos, pero sí a la autora del tema...
Mi posición se basa en que yá está bién de renegar de la relidgión cristiana y tratar de sustituirla.
Yo no como hostias, pero reconozco que nuestra base cultural está en el cristianismo, aunque no queramos cumplir sus tan buenos preceptos.
No seamos presidentes de comunidad de vecinos: el que sea bueno, que lo sea. El que no, que deje de dar por culo.
La ciudadanía ha de ser para el que viva en la ciudad, el que quiera compartir una sociedad elevada y localizada.
Al resto que les den lo que piden (dejadme en paz), pero no impongamos un modelo de sociedad para todos, que luego pasa lo que pasa... (lo que ZP, y antes Franco sin tanto éxito, quiere imponer, un ismo más).