10 November 2009

Los muros invisibles


Éste es el artículo que he publicado hoy en la página del Instituto Juan de Mariana:

Un 9 de noviembre de 1989 caía el muro que desde agosto de 1963 había dividido Berlín en dos: 45 kilómetros que partían la ciudad y 115 más que separaban la parte occidental de la ciudad del resto de la Alemania comunista. Entre 125 y 270 personas se calcula que murieron tratando de pasar de una zona a otra, las más de las veces de la zona comunista a la occidental. La diferencia de cifras depende de la fuente consultada: en el primer caso el Centro de Estudios Históricos y en el segundo la Fiscalía de Berlín. Pero, a pesar de la enorme diferencia, no es tan importante que fueran cien personas más o menos; lo relevante es que había un goteo permanente de personas dispuestas a perder su vida para salir de aquel infierno.

Sin que nadie lo esperara, gracias al hartazgo rotundo y contundente y a la valentía de la gente, el muro fue derrumbado. En realidad, los intelectuales de entonces solamente querían mejorar lo que ya tenían, no acabar con el régimen comunista. Y hoy, a vista de pájaro, después de 20 años, toca hacer una reflexión. Los políticos patrios y vecinos declaran en los medios que ellos estaban allí. Nuestro presidente proclama que nosotros tuvimos nuestro muro. Se diría que tenemos una clase política que ha estado presente en todos los hitos históricos ajenos, pero no sabe valorar los propios. Todos derribaron el muro, formaron parte del "mayo del 68", corrieron delante de los grises y estuvieron en la DGT donde fueron vilmente torturados. Como si no supiéramos el color de la camisa que vestía González en su adolescencia, quién protegía a Carrillo cuando vino a España disfrazado con una peluca, y quienes son tantos otros que ahora sacan pecho. A todos ellos les recuerdo que Franco murió de viejo, y que antes de irse designó al rey de España como su sucesor. Y aquí seguimos pagando parte de nuestra renta al sucesor de Franco.

Pero mi reflexión sobre la caída del muro viene a cuento después de leer el impecable artículo de Luis I. Gómez Aprendiendo a ser libres, quien "desde el exilio" (porque vive en Leipzig, y porque ese es el nombre de su/nuestro blog) apunta a la diana, y acierta. Detrás de los fastos, fuegos artificiales, declaraciones pomposas y consultas a la hemeroteca hay un cierto desencanto que impregna las miradas de muchos berlineses. Personas que vivieron de verdad y en primera persona la historia reciente de Alemania y que explican que nada ha cambiado…

La distancia entre unos y otros sigue siendo la misma, cómo el clima de desconfianza cultivado durante 40 años de denunciantes y denunciados sigue siendo el mismo.

Los políticos mienten igual pero con mejor marketing y con el aplauso de la Unión Europea. Y a muchos alemanes la libertad les supera. Como explica Luis I. Gómez:

Si a finales de 1998 más del 70% de los alemanes del Este soñaban con mejorar sus vidas, hoy apenas un 45% reconoce haberlo conseguido. El 25% cree incluso que la mayoría de los residentes en el Este vive peor hoy que hace 20 años.

Anatema. ¿Cómo pueden afirmar tal cosa después de haber sido "liberados"? La realidad se impone y si miramos a nuestro alrededor, veremos que nosotros, después de tantos años de democracia, "liberados" de la dictadura franquista, tampoco sabemos valorar la libertad. No sabemos qué hacer con ella, y por eso la rechazamos. Preferimos delegar la educación de los niños a un Gobierno aunque sabemos que los va a manipular a su antojo para hacer de ellos votantes socialistas del futuro. Preferimos delegar la defensa de cada persona y de su honor (subjetivo para cada uno) a un Gobierno que ha acabado con la igualdad ante la ley y que titubea durante cuarenta días cuando una panda de piratas secuestra a pescadores españoles. Y tampoco se sonroja cuando pacta con terroristas que están amedrentando y masacrando ciudadanos. Preferimos delegar las rentas de nuestro trabajo para que los responsables de los dineros derrochen en viajes, subvenciones a tiranías, y compra descarada de votos. Preferimos dejarnos engañar con la "tasa Tobin", que junto con los pantalones campana y las hombreras, muchos pensábamos que era uno de esos males del pasado, desterrado del mundo civilizado para siempre; una tasa que detrae recursos de los inversores, los únicos que pueden ofrecer puestos de trabajo "reales", que pueden atreverse a invertir en países que intentan despegar, y que si hubiera estado vigente en otro siglo habría impedido que España tuviese ferrocarril, por ejemplo, que existe gracias al capital francés.

El muro de Berlín cayó por obra y gracia de los ciudadanos berlineses. Ahora cada cual debe hacer un esfuerzo de introspección y derribar el muro invisible que todos ocultamos: los límites a la libertad están en el entrecejo de cada uno.

5 November 2009

La canción del macho cabrío (*)


El corral anda revuelto. Unos y otros cacarean. De repente, el gallo levanta la cresta. Se hace el silencio... abre el pico... y ante el asombro de algunos y la sonrisa maliciosa de otros... ¡¡cacarea!! ¿Cómo es posible?¿se trata de una gallina más con una cresta de pega?¿es un efecto colateral de Halloween?

Sea como sea, no hay gallo que ponga orden en el corral pepero y Rajoy se ha destapado: es una gallinita más que cacarea haciendo ruido y peleándose con el resto por unos granos de maíz que se le han caído al granjero. La tragedia se desarrolla en varias escenas. El llanto de Correa enrocado en su puesto, el silencio de Camps, todavía tocado por su affaire en el vestidor, el silencio (más denso) de Mariano, la salida de tiesto de Cobo, el Sancho de Gallardón, la defensa de Aguirre, el cacareo de las gallinitas peperas (Cospedal, de madre superiora, al frente) y, como apoteosis, el desfile de Mariano que sube con gravedad al estrado, mira al auditorio, redoble de tambores, silencio en la sala y... ¡¡¡cocoricooooo!! (que es la traducción gallinácea de "No habrá próxima vez").

Cobo se reafirma y repite sus declaraciones al periódico menos afín a su partido en medio de los atónitos correligionarios, Espe ni acude a la cita, Cospedal habla fuera del partido de los trapos sucios del partido, Rajoy de repente recuerda la crisis económica (¿se nota la sombra de Rato?) ¡De repente!

Mientras tanto, las zorras dejan que el gallinero se revolucione, ya volverán, y se ceban con los inocentes borreguitos-votantes: impuestos, censura al debate del IVA en el Parlamento, apoyo a la dictadura castrista, paro y más paro, chivatazos policiales a ETA, escuchas telefónicas, dictadura lingüistica, piratas somalíes cachondeándose del gobierno español, UBS y Moody's denunciando el maquillaje de los datos de las entidades bancarias españolas... y Zapatero a punto de ser presidente de la Unión Europea... que ha designado un presidente permanente belga.

¿Quién sale beneficiado, además del PSOE, del espectáculo que está dando el PP? Rajoy no suelta el timón, aunque lo ha sacado de cuajo y el barco va a la deriva. Pero él no lo suelta. Esperanza y Gallardón deben haberse dado cuenta de que si Rato, respetado por todos, ha vuelto, no es para ponerse del lado de ninguno de los dos, porque lo lógico es que ninguno gane el pulso, sino que llegue la seño y los separe: cada uno a una esquina. Y no porque sean igualmente buenos o igualmente malos, sino porque decantarse por uno implica ganarse las rencillas de los seguidores del otro, así que para ganar los votos de los compromisarios, o para seguir siendo Rato "Aquel-Que-Todos-Respetan", mejor estar "por encima del bien y del mal".

Es inevitable la asociación con las tragedias griegas.

Las tragedias clásicas, pese a estar contextualizadas en un marco histórico determinado, retratan la personalidad del hombre y la fluctuación de sus emociones; las contradicciones universales, las dudas, los anhelos y un cúmulo de sentimientos que escapan de todo límite temporal-espacial.La crisis de las ideologías, la falta de fe, la muerte de las utopías y la desconfianza son factores que siempre han rodeado la vida del ser humano, y que adquieren mayor o menor intensidad bajo nuevas formas y en distintas circunstancias.


La soberbia del héroe trágico que le lleva a contravenir las leyes de los dioses, lo que le expone al castigo y a la purificación, debería servir a todos quienes miramos el desenlace de la historia, de lección. La diferencia es que no hay héroes verdaderos en la arena política, hay muñecos de paja que se queman cada temporada y duran lo que la ropa de mercadillo.

Yo miro desde la última fila, y me pregunto por el beneficiario. Pasará esta crisis, y quedará la incorporación de Rato a la vida política como aportación. Queda por definir en calidad de qué. Espero que para marzo, mes en el que se representaban las obras en honor al dios Dionisio, se vaya perfilando su papel: ¿gallo o gallina?


(*) La etimología de la palabra tragedia apunta a que podría significar "canto de macho cabrío"

26 October 2009

Banana République


El caso: el "affaire" Jean Sarkozy. El hijo del presidente de la República francesa fue nombrado gestor del EPAD, la sociedad que administra La Défense, el distrito financiero más próspero de la Unión Europea, a las afueras de París. Algunos datos: tiene 2.500 sedes de grandes grupos, como Total o Société Génerale, además de 150 mil empleados y 3 millones de metros cuadrados de oficinas. Ahí es nada para un estudiante de 2º de Derecho, que a sus 23 años milita activamente en el partido del padre y con éxito, por cierto.
Las críticas de nepotismo por la derecha, por la izquierda, desde dentro y desde fuera, no se hicieron esperar.

Pero eso no fue todo: a la gente no le ha hecho ninguna gracia y han forzado la renuncia de Jean, quien finalmente ha preferido optar un puesto en el consejo de administración, compitiendo con una candidata del partido socialista, a quien ha ganado, todo sea dicho, limpiamente.

Lo genial es cómo ha conseguido la sociedad francesa que el joven Sarkozy tome esa decisión. Un grupo de ciudadanos decidió crear un "hilo" en Twitter #bananarepublique (hay otros como #jeansarkozypartout) y un blog www.bananarepublique.org, en donde canalizar la indignación popular. Su comunicado de prensa lo dice todo (traduzco por mi cuenta):

#BananaRépublique vous propose de "célébrer" dignement l'entrée de notre pays dans la farandole des régimes bananiers; ces pays où les dauphins succèdent au père, où la naissance et le pouvoir de l'argent font tout...
(#BananaRépublique os propone "celebrar" dignamente la entrada de nuestro país en la farándula de los regímenes bananeros; esos países en los que los delfines suceden al padre, en los que el nacimiento y el poder del dinero lo son todo...).

Así que propusieron un juego: del 19 al 23 de octubre cada cual compraría un plátano, le dibujaría una bandera francesa, se fotografiaría y mandaría la postal al sitio web. Ese plátano "mágico" sería como un teléfono conectado misteriosamente con el Elíseo (sede del papá de Jean), a través del cual cada portador de la banana presentaría su candidatura como presidente del EPAD. Algunos, incluso se ofrecieron para ser adoptados por Sarkozy (padre) dados los puestazos que consigue a sus retoños.
Además, convocaron una ciber-quedada en diferentes lugares de Francia, pero en especial en La Défense, distrito en conflicto, para el día 22 de octubre.

La cosa tuvo tal éxito que salieron en la prensa nacional e internacional (Times Online, BBC, France 2...) , y hoy, 26 de octubre, los de la idea (Olivier Auber, Jérôme Bourreau Guggenheim y Gilles Misrahi) han publicado un breve comunicado agradeciendo a la peña la imaginación y el esfuerzo.

Y ahí está el joven Jean, vencido por una banana y una sociedad civil, y con su orgullo impoluto trás haber ganado a la socialista Nadine García por el doble de votos, y sigue afirmando que su pasión es el servicio público. Lo va a demostrar como miembro del Consejo de Administración de una sociedad que gestiona 100 millones de euros.

Yo estoy por comprarme una banana para usarla como teléfono, a ver si consigo un puesto en el ayuntamiento de Barcelona, o el alquiler de un chalet en La Florida de Madrid, reformado, por solamente 300 euros, un puesto en el Consejo internacional de Telefónica, o la dirección del Área Social de la Fundación La Caixa, que creo que se ha quedado vacante por traslado a Washington...

Como dicen ellos... NOUS AVOS LA BANANE!!!!

21 October 2009

Adolescer y guardar la ropa


Tecleo concentrada en mis cosas, pero una conversación me distrae:
Alumno a Tutor: "He pensado ir a un psicólogo, no me apetece ir a clase, ni me gusta estudiar".
Tutor: "A mí me pasa también, pero tengo que pagar facturas".

La charla fue más larga, pero la esencia eran esas dos líneas. Por supuesto, en ningún momento el tutor fue desconsiderado, pero después de un rato escuchando a un joven de 19 años explicar que no le gusta estudiar en general, ni económicas, ni empresariales ni nada, que no quiere ir a clase, que no quiere trabajar... y trás una minuciosa explicación de lo que le cuesta cada crédito (traducido en horas lectivas) de universidad privada a su padre, más el colegio mayor, más otros gastos... el tutor tuvo un "desliz" y le mostró la cruda realidad: existe el esfuerzo. Y se llama así porque cuesta trabajo.

Dejé de teclear y después de una sonrisa y de la mirada cómplice entre compañeros que se enfrentan a los mismo toros, me quedé pensando que ese chico es un reflejo de su tiempo, es decir, del mío, y de la sociedad en la que me muevo. Los adolescentes queremos una autoridad que nos diga qué-cómo-de qué manera contestar el examen para no tener que pensar y aprender realmente, queremos todo hecho y lo queremos ya. Queremos salir hasta las siete de la mañana, que no nos despierten, que nos recarguen el móvil, que nos compren la ropa de última tendencia, que nos paguen la universidad, viajar por Europa... y los que lo tenemos más difícil porque no hay pelas ($) en casa y pensamos que esa vida es la de los pijos burgueses, en realidad lo que queremos es ser ellos, y teñimos nuestra frivolidad de pacifismo, feminismo o de otros tópicos para diferenciarnos. Pero todo es igualmente superficial.

La sociedad funciona también con esos esquemas. El largo plazo lo dejamos para otros, para los soñadores, para los utópicos (pobres desgraciados que nunca llegarán a nada). Y nosotros reclamamos nuestra subvención: por ser joven, viejo, mujer, homosexual, discapacitado, vegetariano, calvo, gordo o por tener un nombre corriente, como María; un puesto de trabajo asegurado donde no haya que partirse mucho el espinazo (recordemos los porcentajes de absentismo laboral en España...); una casa con piscina, garage, dos ambientes y parque para los niños; un coche, uno bueno, no cualquiera, por supuesto; que nos saquen de la crisis, en brazos, a ser posible. Y cuando no tenemos acceso a todas las prebendas de los privilegiados de turno, también disfrazamos nuestra inmadurez de tópicos o progresistas o conservadores para diferenciarnos. Pero todo es igualmente socialista.

Luisa Marugán, en un artículo sobre adolescencia y violencia en la revista Diván el Terrible, cita a David Le Breton cuando afirma La libertad es un valor para aquel que posee los medios simbólicos para usarla, en caso contrario, genera miedo.

Esa frase explica la brutal demanda de intervención en nuestra sociedad occidental y la reflexión desesperada de quienes de verdad quieren más libertad ("¡Es que parece que la gente no quiere tener que elegir!"). La libertad asusta, y asusta en especial cuando no se dispone de los medios simbólicos para usarla, cuando no tenemos criterios y valores que nos guíen en el uso de la libertad. De ahí que una señora en la radio explique que no puede decirle a su hija de 15 años que no se acueste con su novio de 25 porque "como es legal, no le puedo decir nada". Y con ese razonamiento proliferan leyes que rigen la moral (o lo intentan).

Como dice Luisa Marugán: Si socialmente “todo vale”, resulta complicado contar con referentes simbólicos que permitan diferenciar autoridad de autoritarismo, trayendo como consecuencia la caída de la representación de la Ley (¡gran paradoja!) y dejándolo librado a la inseguridad, a la incertidumbre, a la falta de límites que lo contengan….

Y ahí estamos, como adolescentes que no están seguros de lo que son, tratando de mantenerse a flote en el mar de la incertidumbre, y guardando la ropa de Ubre Máxima estatal.


17 October 2009

¿De dónde lo he sacado?


"Concebimos a XXXXXX (nombre del país) en lo económico como un gigantesco sindicato de productores".

"Defendemos la tendencia a la nacionalización del servicio de banca y, mediante las corporaciones, a la de los grandes servicios públicos".

"El Estado podrá expropiar sin indemnización las tierras cuya propiedad haya sido adquirida o disfrutada ilegítimamente".

"A la realización de esta tarea [el fortalecimiento de la nación] habrán de plegarse inexorablemente los intereses de los individuos, de los grupos y de las clases".

"Repudiamos el sistema capitalista, que se desentiende de las necesidades populares, deshumaniza la propiedad privada y aglomera a los trabajadores en masas informes, propicias a la miseria y a la desesperación".

7 October 2009

Males menores, males mayores


Desde hace un tiempo anda alterado el país con los menores. Parece que, de sopetón, nuestros niños han sido abducidos por el mal y han cambiado los juegos por asaltos a comisarías, violaciones, violencia en las aulas, consumo de drogas y todo tipo de barbaridades.

Hablar de la delincuencia en menores o en mayores es problemático porque se asume una distinción artificial: mayor/menor. Uno es mayor que alguien o menor que alguien, pero mayor o menor en términos absolutos cuando se trata de determinadas edades es una barrera difícil de definir. Y si, además, esa frontera tiene consecuencias a efectos legales y sirve para prohibir o permitir comportamientos, consumos, o entradas en locales, la cosa pasa de castaño a oscuro.

Me resulta más cómodo hablar de la infancia. Me parece que es un término más claro. Todo el mundo sabe que una persona de 18 años no es un niño, pero una de 12 sí que lo es. ¿Y una de 16? Pues más o menos. El adolescente está en tránsito. Que los adolescentes transgredan, liguen, se rebelen, o crean que el mundo no les entienden y que ellos han inventado la pólvora es lo normal. El problema actual no es ya que la adolescencia patria está sacando los pies del tiesto más de lo habitual... es que los niños también.

Una señora desesperada llama a la radio para contar su drama: su niña de 14 años se ha enamorado de un chico de 18 que a ella no le gusta, pero no puede prohibirle que salga con él porque la ley permite las relaciones sexuales entre "menores" de 14 sin que sea delito. Y ¿qué va a hacer ella? La niña le dice a la madre "No estoy haciendo nada ilegal, no me lo puedes prohibir, si no te gustan mis amigos, a mí tampoco me gustan los tuyos" y la madre se siente impotente.

Un director de cine muy famoso huyó de la justicia en su día, acusado de haber drogado y violado a una niña de 13 años. Ahora, después de tanto tiempo, a la víctima le da lo mismo y anima a las autoridades a que le dejen en paz para que pueda asistir a los festivales de cine, que la gente siga aplaudiendo su obra, y que no pase nada... total, después de tanto tiempo...

Cada vez más menores agreden y abusan de chicos, chicas, mayores o menores, a sabiendas de que su condición de "menor de edad" les permite irse de rositas en muchas ocasiones.

Y nosotros, los "mayores" nos rasgamos las vestiduras. ¿Alguien se ha parado a pensar de dónde han aprendido? Los "mayores" damos un ejemplo nefasto cuando permanentemente actuamos en contra de la moral, en contra de la ética más elemental, pero no pasa nada porque es legal. Los valores cuando se someten a la ley pierden la función que realmente tienen. Los valores están por encima de la ley, por eso no deben ser regulados por ella, sino aprendidos a través del ejemplo y la convivencia. Incluso si los padres dejan que desear, un niño convive con compañeros, maestros, con una sociedad que le enseña qué tiene importancia, qué se penaliza o no, no mediante leyes, sino mediante el vacío, o el desprecio.

Y nos encontramos con resultados abominables que, por otro lado, explican el comportamiento de nuestra infancia. Un tipo es considerado "sospechoso" si no tiene trabajo aún cuando la razón es que no ha renunciado a sus principios a cambio de un puesto de trabajo. Y la gente que entra en su blog, cuando lee lo que dice y cómo lo dice, tranquiliza su conciencia, dándose codazos los unos a los otros murmurando (deporte nacional donde los haya): "Es un tío raro... no trabaja".
Un político si no comete un acto ilegal, aunque su comportamiento sea de lo más patán y miserable, sale por la puerta grande, se le hace una cena de desagravio, y encima hasta le viene bien el episodio porque hacerse la víctima vende mucho, y da mucha penita.
Los electores acuden a las urnas y muestran su dedo acusador a los abstencionistas, a quienes acusan de malos ciudadanos, sabiendo que el 95% de los nombres escritos en la papeleta que acaba de introducir en la urna son personas que llevan los tres meses de campaña y los dos años de precampaña mintiendo descaradamente, prometiendo lo que no es posible, vendiendo a su clientela favores y cargos, y regalando los oídos de unos y otros. Los votantes lo saben. Saben que todas esas subvenciones y cargos se pagan con el esfuerzo de todos... y que no solamente comprometen su renta de "ciudadanos ejemplares que van a votar", sino que comprometen la de los ciudadanos no votantes, y de los futuros ciudadanos, en la medida en que el político de turno suba la deuda con más o menos escrúpulos.
Pero, eso sí, duermen como bebés, porque se dicen a sí mismos que han hecho "algo" por cambiar la situación.

Y esos políticos, médicos, profesionales, padres y madres "de bien", que son incapaces de plantear un debate serio sobre la legalización de las drogas, que acusan de vandalismo, alcoholismo y demás a los críos (acusación cierta, porque es verdad que consumen de todo) y se rasgan las vestiduras... resulta que son los mayores consumidores. A nadie se le escapa que cada cierto tiempo, de nuevo, se publican informes que muestran que en los cuartos de baño del Congreso y del Senado hay restos de cocaína. Y podemos seguir con el robo, con la hipocresía respecto al sexo y con todo lo demás.
Los mayores no somos un ejemplo de vida saludable, de comportamiento coherente, de compromiso con los principios de cada cual. No podemos esperar que en los niños brote algo que no hemos sembrado. Ese es el mayor mal de los menores.


27 September 2009

Los managers de España


Zapatero (en la foto de arriba en una recreación de Disney) y sus secuaces han aprobado en Consejo de Ministros unos Presupuestos Generales que define quiénes son los rufianes que manejan nuestra barca. Con un IVA del 20%, podemos decir sin rubor que esta gente ejerce de managers de los españoles. ¿No es eso lo que se llevan los representantes de artistas y artistillas de todo lo que hacen sus "víctimas"? Nadie pregunta qué hace un representante con ese dineral. Gestiona la firma de contratos, pacta los conciertos y habla en nombre del artista. Lo deseable, desde el punto de vista del representado es que tu manager sea alguien de mucha confianza, que no te time y que vele por tus intereses de verdad. Lo malo es cuando, por el contrario, caes en manos de un desaprensivo, que cobra puntualmente su comisión y, a cambio, te impone condiciones leoninas, te hace trabajar a destajo y mira más por su bolsillo (en este caso, sus votos) que por tu bienestar real.

Los Presupuestos aprobados en el Consejo de Ministros han de ser aprobados en el Parlamento, aunque no tengo esperanzas de que la cosa mejore. Más bien, el resto de las hienas rascarán lo que quede de carne hasta dejar nuestra economía en los huesos. Pero eso no es todo.
La primera idea que me surge como economista es "Hay que auditar las cuentas del Estado". Ya se hace. El responsable es el Tribunal de Cuentas del Estado español. Para que se hagan una idea de lo tranquilos que podemos estar, el pasado mayo (del 2009, por supuesto) presentaron el informe acerca de las cuentas públicas de los años 2005 y 2006 conjuntamente. Así que, para cuando se molesten en estudiar la corrección de los Presupuestos del 2010 y su ejecución, el panorama será otro (y tal vez el gobierno también). Pero fijándonos en lo que cuenta, por ejemplo, la memoria publicada en el 2009, acerca de las actividades del 2008 del Tribunal, se comprueba que hay 36 organismos públicos (sociedades mercatiles estatales, fundaciones estatales, organismos autonómicos...) que no rindieron cuentas de sus actividades en el 2007, e incluso se están presentando cuentas del 2006.

Cito de la Memoria de actuaciones del Tribunal de Cuentas:

En cuanto a la documentación a remitir con las cuentas anuales individuales, en numerosos casos el Informe previsto en el artículo 129.3 de la LGP no recogía en todos sus términos la información que contempla la Orden EHA/1006/2005, de 6 de abril, siendo especialmente significativa la deficiencia de información en materia de ejecución presupuestaria.
Las Cuentas Generales del Sector público fundacional de los ejercicios 2005 y 2006 se rindieron incompletas, ya que no incluyeron las cuentas de quince y catorce Fundaciones,respectivamente. En las cuentas individuales de las Fundaciones se han observado diversas deficiencias, destacando las carencias detectadas respecto del Informe referido al cumplimiento de las obligaciones de carácter económico-financiero, exigido por el artículo 129.3 de la LGP.
Al igual que las correspondientes Cuentas Generales de ejercicios anteriores, las Cuentas Generales del Sector público empresarial de los ejercicios 2005 y 2006 no proporcionaban información alguna en materia de planificación de la actividad económico-financiera del Sector empresarial estatal y de la ejecución y liquidación de los presupuestos de las entidades que lo integran. Esta carencia, puesta de manifiesto en anteriores Declaraciones de este Tribunal, supone el incumplimiento de lo establecido en el artículo 130.2 de la LGP, en el que se establece que la Cuenta General del Estado y, en consecuencia, la Cuenta General del Sector público empresarial como parte integrante de ella, debe suministrar información sobre la ejecución y liquidación de los presupuestos.
El examen de la información remitida por la IGAE y de la documentación aportada al Tribunal puso de manifiesto la falta de información sobre determinados aspectos, resultando particularmente insuficiente la suministrada sobre las desviaciones presupuestarias y sus causas, desviaciones, por otra parte, muy numerosas y en algunos casos de cuantía relevante, lo que pone de manifiesto que las previsiones formuladas eran con frecuencia referencias meramente orientativas, muy alejadas de la realidad, a lo que contribuía de modo particular el desfase temporal y la gran antelación con la que se realizaban y su falta de actualización.

Cualquier empresario privado hace eso (incumplir una normativa) y está fuera. Pero lo que parece digno de ser destacado es que queda claro que las previsiones suelen ser meras referencias orientativas... es decir, papel mojado.
No tiene sentido esperar actuación alguna que nos afecte a los sufridos representados en este año si a nuestros managers se les va la mano. Como lo demuestra que el déficit se multiplica (lo que quiere decir que aunque se propusieran determinados objetivos cuantificados en los Presupuestos del año 2009, se los han pasado por el arco del triunfo) y aquí paz, y después gloria.
Hay que añadir las triquiñuelas contables, reflejadas en el informe del Tribunal de Cuentas porque son legales, como dejar pendientes operaciones para el ejercicio siguiente, de manera que se puede maquillar una verruga hasta convertirla en un lunar. Y de esas, hay muchas, muchas, muchas.

Con estos controles del Estado, la apatía reinante, la preocupación por los trajes (de Camps y de las niñas), la cobardía de los medios oficiales, la complacencia de los numerosos clientes de los diferentes partidos (a ver si cree que el barbas lo iba a hacer mejor), que me digan que el gobierno limitado no es utópico, casi me da risa.

La idea del manager ha sido de Caco. Regalo por regalo, aquí va el vídeo de Los Managers ("... y la gente decía qué es lo que pasa, qué oscuridad tan grande, qué es esta guasa...")