28 January 2008

El terrible error de Isaiah Berlin

Esta mañana estuve en un seminario sobre Isaish Berlin en el Instituto Ortega y Gasset. La última conferencia corrió a cargo de Pedro Schwartz, quien se encargó de repasar el concepto de libertad para Berlin, para los liberales clásicos, y para Amartya Sen.

Gran parte de la conferencia está recogida en su último libro En Busca de Montesquieu. La democracia en peligro, del que ya prepara la edición inglesa.

Me quedo con dos reflexiones. La primera, el error de Berlin cuando afirma:

... es verdad que ofrecer salvaguardias contra la intervención del Estado a gente medio desnuda, analfabeta, subalimentada y enferma es burlarse de su condición. (...) ¿Qué es la libertad para quien no puede hacer uso de ella?

Esta idea ha proporcionado un arma arrojadiza de primera a quienes anteponen la riqueza a la libertad, y justifican en base a ello, la intervención de un Estado redistribuidor de la riqueza.
Pero además, ha abierto la puerta a ideas mucho más peregrinas acerca de la libertad, como la del popular economista (y maestro del propio Schwartz cuando preparaba su tesis con Lionel Robbins en la LSE), como explica Schwartz:

Sen ve la libertad como una capacidad de sentirse bien, lo que para él incluye al menos estar suficientemente alimentado, gozar de buena salud y no sufrir de mortalidad prematura, pero además, toda una gama de otros bienes esenciales o incluso no esenciales.

Estas libertades procedimentales forman parte del diseño de los estados finales que queremos conseguir mediante la acción colectiva. Es el fin de la Libertad. La acción colectiva al servicio de un diseño de sociedad que somete la autonomía del individuo y su libertad.

La idea de Berlin, recogida por Sen es terrible porque no considera que vivir de un subsidio te hace más dependiente, y olvida que, para salir de la miseria, esas gentes necesitan que haya un habeas corpus, que nadie le quite lo poco que pueda tener, que sepa que puede firmar acuerdos libremente y que no hay un Estado-tirano regulando su pobreza.

La segunda reflexión se refiere a las libertades fundamentales. Libertades erga homnes, en tanto que poder de veto frente a los demás que no depende de que el Estado me conceda; libertades regladas, para hacerlas posibles y necesariamente reconocidas.
Frente a las libertades fundamentales (expresión, asociación, educar a mis hijos, etc.) se encuentran los derechos, en tanto que posibilidad de exigir a alguien (persona o colectivo) que haga algo por mi, que me pague las vacaciones, que me financie la educación de mis hijos,que me dé un subsidio de paro, o que me ponga un piso). Y, por definición,entonces,menos universales y necesarios que las libertades fundamentales.

Efectivamente, la declaración de los derechos humanos, debería ser, más bien, una declaración de libertades fundamentales del ciudadano.





31 comments:

Dhavar y punto said...

La cuestión es:

Tenía Antígona derecho a oponerse a Creonte?
Toda apelación a una libertad no concedida por El Príncipe, es sedición contra la Leyes de La Ciudad.Pero, si triunfa - por supuesto por la fuerza y la violencia pura- se convertirá en nueva ley.Entonces todos serán libres para exigir de la espada del Príncipe su derecho a enterrar a sus muertos hayan hecho lo que hayan hecho contra la ciudad.
Como decía mi maestro de Derecho Romano, Alvaro d´Ors:El ius es simplemente vis formalmante aceptada por la comunidad en la que se ejerce.

Fonseca said...

Solo diré una cosa. El mundo se divide en dos tipos de personas; los que ya se han leído "En busca de Montesquieu" y los que deberían hacerlo ya.

Ya me gustaría poder estar en sus clases... los que hayan oido alguna conferencia suya me entenderán...


Fonseca

wg said...

Mary, please, envíanos ya lo que tengas de Konkin.

Mail de agorista:

fcerban@hotmail.com

Con copia para Fabricio:

yo.fabo@gmail.com

Y para mí:

carrillero@yahoo.com

Mary White said...

wg, gracias, le pedí a Stewie la dirección.Os lo mando enseguida. Si os parece pasadme la traducción completa y le echo un vistazo (cuatro ojos ven más que dos).

Fonseca, eres un exagerado :)

Dhavar:
tu sabes más de esto, pero yo tenía la idea de que Antígona representa el enfrentamiento de las leyes divinas, de la tradición, y las leyes de la ciudad. A menos que no se refiera exactamente a una "ley divina" sino a algo mucho más personal (privado).
Yo sí creo que la libertad individual está por encima del Príncipe; como decía Pedro esta mañana, no es otorgada o concedida, es reconocida y respetada (y el que no lo haga, fuera, añado yo) y él sí dejaba entrever que debe haber convergencia entre las Leyes de la Ciudad y la libertad "de enterrar al hermano".

CLD said...

No soy experto en Berlin, pero por lo que he leído de él, siempre ha defendido precisamente lo contrario de lo que se trasluce de sus palabras. ¿No estarán sacadas de contexto, en el sentido de que quizás está exponiendo la tesis contraria a la suya para rebatirla? Sugiero...

José Mateos said...

"Erga omnes", no "erga homnes".

Y, como le he dicho a Fonseca, dar UN concepto de Libertad como absoluto es tremendamente equivocado.

Tu ne cede malis said...

Hola Mary,

Nunca he posteado aquí, aunque suelo pasarme para leer desde RL.

He mandado un mensaje al IJM para preguntar si conocen alguna guía o web con información sobre estudios en el extranjero en el ámbito de la escuela austriaca.

Soy licenciado en filosofía y quiero avanzar en mi formación, bien en mi campo, bien en el de la economía, así que agradecería cualquier sugerencia sobre cómo encontrar universidades, programas, etc.
No sé si podrás ayudarme, en cualquier caso, gracias.

Un saludo.
Óscar.

Dhavar y punto said...

Mary white:

Exacto. A lo que apunto es a que siempre va a existir algún tipo de fundamento para aquello que se opone a la Leyes de la ciudad.Da igual que sean los dioses funerarios, los derechos naturales, etc.
Sea lo que sea, no obtendrá su reconocimiento porque le dicte un curso magistral al Príncipe, sino porque, mediante la vis -hay varias clases de vis, no siempre se trata de cortar cuellos-, logre la aceptación del Príncipe y su incorporación a la Leyes de la ciudad.

Mary White said...

José Mateos, muchas gracias. Precisamente la charla analizaba los diferentes conceptos que se tienen de libertad y las consecuencias de adoptar una u otra. No creo que solamente haya que considerar una idea de libertad, pero sí creo que si no tienes un criterio claro a la hora de definir tus valores, realizar tus elecciones y actuar eres una masa informe capaz de cualquier cosa porque tienes justificación para todo.

CLD, yo tampoco soy experta en Berlin, pero si algo he aprendido de sus escritos es que es lo suficientemente ambiguo como para que cada cual vea lo que quiere ver en sus escritos.

Gracias Dhavar.

Óscar, me pasaron tu correo, no me olvido, pero prefiero escribirte despacio. Un abrazo.

Tu ne cede malis said...

Muchas gracias por tu atención, Mary.
No sabía que te habían pasado el correo, ni tampoco si era el lugar indicado para preguntar.


Gracias de nuevo, y un afectuoso saludo.
Óscar.

José Mateos said...

Precisamente me refería a tu (creo yo) error de considerar una concepción de libertad (no interferencia, parece ser) como LA verdadera cuando, en esencia, las cuatro admitidas hoy en día son aceptables.

Que son cuatro, no cinco mil, y las cuatro están limitadas como para decir que, por decir que ninguna de ellas es "incorrecta" se pueda justificar todo.

Un momento, pero si la Libertad está limitada... Bueno, mejor dejemos eso.

Mary White said...

Hay cuatro... aceptadas hoy en día. Si esa es tu visión de la realidad, imagino que eres de los de la ciencia consensuada, y tus criterios estarán muy consensuados también.
No diga que hay una definición verdadera, digo que la libertad es un concepto esférico en cuanto que se puede contemplar desde diferentes perspectivas, pero un único concepto. Es decir, la libertad es lo que es, y se define de una u otra manera según desde dónde se mire; pero de lo que se trata es de ver las interpretaciones que te llevan a considerar exigencias lo que no lo son, y a defender como libertad lo que es abuso.

Memetic Warrior said...

Ah.. la liberté..

De que sirve la libertad en el sentido positivo (en el sentido de Sen) si para conseguirla se coarta el sentido negativo (como libertad para hacer).

¿Es preferible tener asegurada la comida o incluso el esquí si las cosas solo se puede hacer cuando y en la forma que dicte la reglamentación que dicte el estado, no cuando nosotros queramos?.

En realidad aunque fuera posible conseguir la libertad positiva con métodos coercitivos (que no lo es), estos métodos acabarían con la libertad de elegir, hacer etc. Seríamos bestias de engorde estabuladas, sin responsabilidad y sin elección en una guardería eterna donde solo sonarían las nanas aprobadas por el comité ideológico democrático para el bienestas social.

Y como alguien tiene que decidir, nuestros cuidadores serán los amos. Es eso en el fondo lo que quieren, ser nuestros amos?. Eso parece.

Daniel Aníbal said...

"[...]esas gentes necesitan que haya un habeas corpus"

Sinceramente no sé que quiere decir en esa frase "habeas corpus".

Por cierto, felicitar a dhavar y punto por haber podido disfrutar del magisterio dorsiano. Si no mal recuerdo D. Álvaro reformuló su idea de la siguiente manera: "Derecho es lo que aplican los jueces"

Mary White said...

Memetic Warrior,
En la sociedad en que vivimos, más que bestias de engorde somos bestias de adelgazamiento (por a campaña anti-obesidad de USA que llegará antes o después) :P

Daniel Aníbal,

Si en un país no existe una garantía jurídica los primeros en padecerlo serán los pobres. En sociedades donde los funcionarios y administradores de justicia hacen de su capa un sayo, no son los más adinerados, sino los más desfavorecidos quienes con más intensidad lo viven.

Fonseca said...

Pues yo si que creo que solo hay una definición para cada concepto. El lenguaje sirve para entendernos. Cuando uno dice LIBERTAD se refiere a algo CONCRETO igual que cuando alguien dice AVIÓN no dice nada de bicicletas. Igual a los fabricantes de bicicletas les vendría genial decir "nosotrs vendemos aviones" pero no lo hacen porque el lenguaje es unívoco.

¿Os imaginais que cad auno entendiera una cosa distinta por cada concepto? Íbamos jodidos...



Fonseca

Dhavar y punto said...

daniel anibal:

¿a tí también te dió clase? Fue él el que aparte de derecho romano, me descubrió la utilidad de la etimología.

Si su idea fuera esa- derecho es lo que aplican los jueces, y a correr-, no nos habría martirizado con las exactas distinciones entre Ius, fas, lex y actio.
Y, fuera del Derecho Romano, con su fundamental distinción entre Auctoritas y Potestas.
Fue un prvilegio.Y todavía rumio de vez en cuando su libro de derecho romano y sus ensayos de teoría política.

Alberto said...

Pues eso es lo que pasa, Fonseca, que cada uno tiene un conceto.

memetic.warrior said...

Nadie quiere apropiarse del concepto de Viejo, pero casi todo el mundo dice de si mismo que es Joven, haciendo un uso muchas veces chirriante de esa palabra.

Como todo bien, las buenas palabras todo el mundo se las quiere apropiar. Nazismo por ejemplo, está poco de moda ultimamente, pero libertad mola.

Desde que platón intentó demostrar que la libertad consiste en obedecer al estado, todo el mundo quiere prostituirla para que su ideología sea fuente de ella.

Asi es y así lo he contado.

Clandestino said...

El estado no puede ser paternalista, pero debe atender deficiencias puntuales a determinados colectivos en situación de insuficiencia para recuperar el nivel mínimo de dignidad y necesidades, siempre que sea ayuda puntual y orientada hacia su normalización en la autosuficiencia.

Una cebolla puede disputarle el concepto de libertad, que Schwart atribuye a Sen, con bastantes garantías de representarla mejor que él.

Creo que hay algo de confusión con los conceptos, libertad y derechos. Entiendo el derecho como 'posesión' (tengo derechos) y la libertad como 'acción'(puedo ejercer mis derechos). Libertad, aparte de implicaciones sentimitentales, psicológicas o comodín en interpretaciones místicas y poéticas, como acción en la vida real es el ejercicio voluntario de tomar decisiones o iniciativas haciendo uso o renuncia de los derechos, en cualquier momento, sin ningún condicionante social o político que lo coarte, más allá de la norma.

Disponer de medios como vivienda, alimentos, sanidad, educación, seguridad... son derechos. Reivindicarlos, consumirlos, utilizarlos o rehusarlos, es ejercer la libertad.

José Mateos said...

Es que es precisamente decir que esa visión de la libertad es un abuso lo falso. A eso me refiero con que es un concepto difuso: Que no está nada claro. Mira, para Robespierre "libertad" era que la Asamblea decidiera, sin motivo ninguno, guillotinar a alguien (y a tí y a mí nos parece un abuso, supongo). Y es una de las cuatro concepciones de libertad que no es radicalmente falsa. Cuatro definiciones o cuatro visiones del mismo concepto? No creo que importe en la práctica, y desde luego no para mi argumento.

Carlos Suchowolski said...

Así es, es difícil para la burocracia cultural perder la mala conciencia colonial. Yo no diría que dan armas arrojadizas, etc. sino que tienen a un Fanon y a un Levi Strauss dentro, igual que todos los que ocupan puestos dirigentes en la ONU, la UNESCO, etc.
Ahora bien, es real que los pueblos sumergidos no tienen salida ni se las dará la instauración utópica de estados débiles hasta el infinitésimo.
Esa gente será presa, en nombre de su hambre y de su situación de oprimida, de sus dirigentes nativos que seguirán chantajeando a occidente.
¿Quién es capaz de poner en primer lugar la libertad para la humanidad en primer término y a la vez proponer IMPONERSELA al mundo entero? ¿Cómo? ¿Con la bomba? ¿Con la educación? ¿Pregonando en el desierto mientras todo avanza por el mismo camino? ¿Esperando que el mundo se acerque por sí solo a nosotros, a nuestras ideas?
Yo me decanto por la libertad, sin duda, pero no para todos porque sería absurdo que me meta donde no ganaría nada o se me ocurra salvar a nadie. Pero, al menos, me niego en rotundo a imponerle nada a nadie ni a enseñarle nada a nadie ni a concienciar a nadie.
¿Hablar, trasmitir, comunicar? Sí, tampoco podemos hacer otra cosa. Y sí, quizá el futuro nos alcance.
¿Me perdonareis estos exabruptos en el blog de una amiga virtual? ¿Este abuso de la libertad que podría provocar intolerancia en algún asistente? ¿Me perdonará Mary que me pase un gramo? No obstante, capto señales de que este problema quizá sin solución corroe a más de uno. ¡Ay esa lucha interna entre el altruismo y la lucidez!
Va... lo mando y que sea lo que sea...

Daniel Aníbal said...

dhaver y punto:

Desgraciadamente no he sido alumno de D. Álvaro, pero por relación tanto con la Obra como por haber sido alumno de un discípulo de D'Ors he tenido cierta relación intelectual con él.

Por cierto, buscando mejor he visto que la frase dorsiana es "Derecho es lo que aprueban los jueces"

He disfrutado de la lectura del DPR, en ese libro no sobra una sola palabra. Todavía recuerdo como empezaba el capítulo del mutuo: "Es una obligatio de dare basada en una datio previa"

Juan Granados said...

Querida María, tanto como terrible, en fin. Para mí el viejo Isaiah, con sus relativismos, con sus retruécanos morales, es uno de mis favoritos, ya sabes, ¿somos zorros o erizos?, las respuestas acertadas no siempre son únicas. A mi me gusta mucho, amén de parecerme un filósofo extremadamente elegante. Hace tiempo escribí algo sobre él:

http://blogs.periodistadigital.com/semueve.php/2007/03/30/iesconde_el_siempre_ponderado_liberalism

Dhavar y punto said...

Daniel:

Yo fui alumno suyo de Derecho Romano, pero no tuve después más relación que seguir leyendo sus libros.Estudié 4 años de carrera en la Universidad de Navarra, aunque no tengo relación con el Opus ,y terminé en la Complutense, donde tuve el raro honor de que Peces Barba me expulsara de su clase.
En estilo personal, elegancia y una amplitud de formación ya perdida, me recuerda, por lo que sé de él, a Ludwig Von Mises

Mary White said...

Hombre, Juan Granados, no es uno de mis favoritos, pero no es de los peores. Me gustan algunas cosas suyas y otras no. Yo soy por naturaleza (¿femenina?) ambigua y contradictoria en algunos aspectos, pero precisamente lo que quiero resaltar es que este tipo de personajes atractivos, asequibles y populares son los mismos que, si bien por un lado difunden algunas ideas que están muy bien, etc., por el otro transmiten errores gordos que desembocan en Amartya Sen. Me alegra verte por aquí :)

Memetic Warrior, yo reivindico la palabra Vieja (en mi caso), para los que superamos una edad respetable y quiero que me traten de acuerdo a mi edad, que me besen la mano, me cedan el asiento, y no me hagan trabajar tanto, en especial, esto último.

Dhavar, ¡qué disgusto! ¿así que no era verdad que eres del OPUS? Ahora me vas a decir que tampoco eres pijo, pijísimo y malo, malísimo...

Dhavar y punto said...

Mary White:

No pienso destruir así como así mi perfil monstruoso, ten en cuenta que el subnormal de la erazp puede estar observando.
He cometido un error al dejar caer uno de los aspectos más monstrousísimos de mi perfil, pero no voy a cometer más.Y más ahora que me voy a ir de viaje una temporada por los blogs progres.

Mary White said...

Carlos, Carlos... yo no tengo que perdonar nada a nadie, ni siquiera a quienes me lanzan basura o me insultan (no, claro que no va por ti!), ya que podría optar por eliminar comentarios o censurarlos, y prefiero no hacerlo. Soy libre y responsable :)
Dicho eso... yo no creo que la libertad impuesta sea libertad, como la virtud impuesta tampoco es virtud. El problema es cuando un pueblo clama por su libertad y pide ayuda para deshacerse de esos gobernantes (populistas, liberticidas y a menudo ambas cosas). ¿Entonces qué?
¿Las dejamos con el burka, sometidas a la ablación y a todo lo demás?¿a los atropellos, campos de trabajo, etc, del eterno Castro, que hace bueno el dicho de que bicho malo nunca muere?

Mary White said...

Dhavar, me tranquilizas, nunca está de más rodearse de alguien con un perfil mostruoso y llevarse bien con él. Buen viaje, pero no nos abandones.

Carlos Suchowolski said...

Bien, claro que no se puede callar contra la coerción especialmente cuando llega a la crueldad y al exterminio. Nos duele como si nos lo hicieran a nosotros porque somos especialmente sensibles (un imperativo genético de nuestro grupo)y porque nos podría tocar (lo sabemos y el mecanismo está ahí por eso). No podemos renunciar a hacerlo, ni a tomar un arma para defender la libertad o combatir su violación, etc. Pero, es o no honesto reconocer que la pobreza, por ejemplo, no permite el ejercicio de la libertad? Es que nos vamos a creer que "el pobre" se levantará sólo y se hará libre? No, él, ellos, no tienen alternativa salvo seguir a los líderes que le prometen la resdistribución desde arriba. Incluso si "derrocáramos" a esos "líderes" totalmente (¿nosotros?) qué "régimen" instauraríamos? Bueno, lo dejo ahí... En todo caso, sólo nos queda movernos como "nos lo pida el cuerpo", que ya él mismo, si no enloquecemos, etc., se encargará de hacer que seamos morales, buenos, hipócritas, traidores, altruistas, heroicos, etc., etc., según el caso.
Besos.

angel said...

María, esa pregunta final creo que es de las más delicadas de nuestro tiempo, especialmente para un liberal, creo.

Estás viendo que mueren de hambre, que se matan entre ellos, que sus líderes coartan todas sus libertades, etc... y creo que es instintivo querer ayudar precipitadamente. El problema es que las consecuencias de esta "ayuda precipitada y no meditada" pueden ser contraproducentes (medios-fines).
Creo que hay varios ejemplos en la política exterior americana. Ayudas a uno para derrocar a otro, puede que soluciones un problema, pero creas otro. Chile, Iran, Irak..? Aparte de que pueda haber otros intereses...

Creo que las políticas no-intervencionistas que defiende Ron Paul pueden estar abriendo más debate sobre esto