12 January 2008

El pobrólogo

El viernes vino un pobrólogo al Instituto Juan de Mariana. José María Larrú es un economista dedicado a estudiar cómo disminuir la pobreza. Su conferencia se centró en analizar si la ayuda al desarrollo reduce la pobreza. Respuesta clara:NO.

Pero el argumento de José María para poner de manifiesto la dificultad del estudio es muy interesante: está mal formulada la pregunta. Se trata de dos inconmensurables, pobreza y ayuda. Sorprendente ¿no?

Contar pobres no es cualquier tarea. La diferencia entre unas estimaciones y otras es de ¡255 millones de pobres! Los modelos macro no funcionan, no hay consenso metodológico (para que luego me digan lo que me dicen quienes me lo dicen...). La pobreza es multidimensional, además del aspecto económico hay que tener en cuenta otros como el político, el sociocultural, la vulnerabilidad. Inconmensurable.

Pero la ayuda de los países ricos tampoco es fácil de medir: somos tramposos, tenemos intereses creados (políticos y económicos), nos dejamos llevar por las modas... una monada, oiga.

Así que se dan paradojas como que en Ruanda mientras que dos tercios del presupuesto de los donantes se dedica al SIDA, seis de cada diez personas muere de paludismo. O que el 40% de la AOD (Ayuda Oficial al Desarrollo) consista en condonación de deuda y cooperación técnica (profesores hablando de lo que no saben a receptores a quienes les interesan otros temas), pero a salud vaya un 5% y a hacer llegar el agua a todos, solamente un 3%.

Y, además, no hay que olvidar que de los países a las personas hay un mundo. Hay quien no quiere ser ayudado, hay quien tiene una idea diferente de lo que es el bienestar, la ayuda genera tranquilidad en la conciencia del donante (aunque sea ineficiente) y también irresponsabilidad en el donado (cree usted una subvención y aparecerán damnificados donde antes no había).

Y, para colmo, la ayuda genera deuda: ¡hay que devolverla!

En resumen, como decía Juan Ramón Rallo: un claro ejemplo de la imposibilidad del cálculo económico. Necesitamos otras formas, otros enfoques, otros paradigmas.

Y menos gobiernos poniéndose medallas.

6 comments:

Luis I. Gómez said...

A mí cuando me dan ataques de "solidaridazzzz", lo que mejor me sientan son unas pastillas que tengo guardadas por ahí:

Daimnation!: "Why Africa is poor"

Robert G. Mugabe, Home Page

World Press: "Zimbabwe: Mugabe’s Terror Campaign"

Statler & Waldorf: "Making Poverty History?"
The Zimbabwean: "Make dictatorship history"

Tomania: "Artistas sin sentido del ridículo"

Radicalmente Liberal: " Abdoulaye Wade"

Areopagítica: "Huida a medianoche"

Tengo más, pro no es cuestión ... :)

Anonymous said...

"Y, para colmo, la ayuda genera deuda: ¡hay que devolverla!"

Ayudas, economistas, expertos, estudios, conferencias, planes, censos... bla, bla, bla...

¿Qué son las ayudas? ¿Por qué no se dice la verdad? La mayoría de ayudas consisten en autorizar créditos que una parte se entrega en metálico al sátrapa de turno y lugar, a cambio de venderles los excedentes agropecuarios, domésticos y útiles de servicios, a precio de saldo, comparados con los costos de sus producciones por medios arcaicos. Les generan una deuda de la que apenas pueden pagar los intereses y les revientan sus miserables mercados, mandándoles la población al paro y a pedir más ayudas, porque encima resulta que no se pueden permitir subvencionar el paro.

Hay países africanos que no se pueden ofertar proyectos industriales porque resulta que no tienen infraestructuras con enjundia suficiente. Ni electricidad, ni carreteras, ni ferrocarriles, ni pequeña industria auxiliar, ni servicios, ni materias primas, ni presupuestos, ni organismos que lo solucionen, al no tener entramado industrial ni mercado de consumo interno.

¿Como es posible que África sea tan pobre y con tan malas infraestructuras, cuando toda la humanidad lleva toda la vida dando donativos para los 'negritos' de África? ¡Debería ser el continente más rico del mundo!

angel said...

Lo que necesitan es más libertad y menos gobierno, y menos ayudas de gobiernos exteriores.
Y más ayudas de particulares como estas: http://www.enterpriseafrica.org/
Gente en África, ayudando de verdad. Gente estudiando en los mismos países africanos los problemas que sufren, pero en la misma África, no en departamentos gubernamentales ni burocráticos.

Como decías, necesitamos mejores ideas, porque las que tenemos están haciendo daño a los más vulnerables.
Como decías en un artículo tuyo, "el capitalismo es cosa de pobres".
Aquí una entrevista con Karol Boudreaux on Property Rights and Incentives in Africa: http://www.econtalk.org/archives/2007/12/karol_boudreaux.html

Aun así, hay cosas que se están haciendo bien, a pesar de los gobiernos:
http://www.enterpriseafrica.org/Publications/pubID.4419/pub_detail.asp
Y, perdonen la autocita: http://www.juandemariana.org/comentario/1673/africa/revolucion/educativa/incipiente/

Mary White said...

Don Luis... gracias infinitas por toda esa información!
Anónimo, en la estrada tienes la respuesta: porque hay interesas para ocultarlo. Intereses políticos y económicos.

Es verdad, Ángel, hay cosas que se empiezan a hacer bien. Xala i Martín tiene una organización (UMBELE) dedicadad a ayudar empresarios de alli, lugareños, que sabe qué se necesita y cómo. La empresarialidad austriaca, la iniciativa individual... son básicos para salir de de ese atolladero.

Guillermo Sáenz said...

Me gusta que me tengas en tu cabeza, Mary :p

Hay modelos útilies y no, exactos y no. "La ayuda al desarrollo no reduce la pobreza" también es un modelo.

Mary White said...

Guillermo... define "modelo". :P