4 November 2007

¿Qué hacemos con Birmania (además de gritar)?

Ayer el Washington Post comentaba que la Junta Militar de Birmania ha expulsado a un enviado de la ONU. Los monjes budistas, contrariamente a lo que los militares represores debieron pensar, no se han rendido y parece que unos retoman las protestas mientras otros se reorganizan.

Pero lo que ha llamado mi atención es el análisis de las medidas que los gobiernos democráticos, libres, y estupendísimos estamos tomando. Primero se plantea el papelón de China, no democrática, no libre, no estupendísima, pero anfitriona de los próximos Juegos Olímpicos. ¿Vamos a mirar al techo con la excusa de que el deporte está por encima del bien y del mal acudiendo a la invitación de una nación liberticida?¿o el problema es que hay demasiado dinero por medio?

Las Naciones Unidas pueden (deben dice el Washington Post) endurecer las medidas contra Birmania, pero la medida de medidas es retirar el apoyo financiero al tirano: restricciones bancarias a oficiales, familiares y empresarios y financieros del régimen. Estados Unidos ya va por ese camino, y Australia le sigue.

¿Qué hará Europa, estupendísima ella? Pues dependerá de los intereses económicos que haya depositados en esas tierras, ¿no?

Poderoso caballero es don Dinero...




2 comments:

Anonymous said...

¿Criticar a china porque no interviene en asuntos de otros paises extranjeros?
Eso no es malo, es bueno!

Mary White said...

China apoya a la Junta Militar, y critica (tono amenaza) al Dalai cuando visita Estados Unidos...

Yo no estoy proponiendo intervenir o no, sino cuestionando la coherencia de quienes claman por la democracia... a veces, solamente a veces, o de manera que no les toquen los cuartos.
De hecho, no soy europeista.