28 April 2007

Los hermanos Pinzones van al High School

Allen Lee se enfrenta a cargos criminales por escribir una redacción libre. En el Cary-Grove High School (Illinois) le pidieron que redactara un ensayo escribiendo "lo que te venga a la mente. No juzgues ni censures lo que salga". El chico lo hizo y salió esto:

Sangre, sexo y alcohol. Drogas, drogas las drogas son divertidas. Puzada, punzada, punzada, punzada, punzada, p..u...n...z...a...d...a... vómito. Anoche tuve un sueño en el que iba a un edificio, sacaba dos P90 y empezaba a disparar a todos, entonces tenía sexo con los cuerpos muertos. Bueno, realmente no, pero habría sido divertido si lo hubiera hecho.

Vale, es un poco "gore" para mí. Soy más escrupulosa. Pero ¿no era una redacción libre, sin censura, sin juzgar lo que salga libremente de la imaginación?

Le han mandado a otro colegio y el director del instituto censor ha declarado que no se trata del lenguaje sino que la redacción va más allá. ¿Ya estamos juzgando y penalizando la intención no expresada? Le echan porque creen que tenía una intención que trasciende la petición del profesor: escritura libre sin censura.

Esta política forma parte de la Zero Tolerance Policy que han adoptado muchos colegios e institutos americanos trás lo ocurrido en Columbine. Ole por la libertad de expresión pisoteada en los Estados Unidos.

Los cargos contra el chaval, si la cosa sale adelante pueden llegar a 1.500 dólares de multa y 40 días en prisión, donde seguro que aprende artes creativas de otra índole.

2 comments:

José Carlos said...

La anécdota es brutal, porque muestra la contradicción progre de forma descarnada.

Por un lado se le dice al buen salvaje que hable sin freno, sin consideración. Es decir, sin normas, sin la moral opresora de la sociedad. Lo que saldrá, en toda su pureza, piensan, será la belleza de las almas prístinas, impolutas, no condicionadas por la publicidad y la cultura. El Emilio, vaya. Y lo que se encuentran es eso.

Y cuando sale, la tolerancia cero que es exactamente el progresismo, es decir, la intolerancia.

berti said...

Bueno, es cierto que es una contradicción darle cancha libre al Emilio y luego censurar los resultados (expulsar a Sade). Pero se entiende el cabreo por la redacción en sí... Es un centro educativo. El problema como dice José Carlos es que se esperan seres inocentes y maravillosos. El problema no es que haya censura (en una propiedad privada puede perfectamente haberla), sino que previamente han dicho que no hay censura. Este juego sucio es de lo más típico en la moderna pedagogía...