5 May 2009

Segundas partes no siempre fueron peores... LIBERACCIÓN


Queridos amigos, vuelve el día de la libertad. Que suena más cursi que nada, pero es el viernes del año en que se organizan dos eventos para que la gente se acerque, cuchichee, critique, alabe, se divierta y participe: la Cena de la Libertad* y LiberACCIÓN.

LiberACCIÓN es una feria de libros de "tono" liberal. Por ahí desfilarán, entre otros Juan Ramón Rallo y Carlos Rodríguez Braun, Mauricio Rojas, Jesús Huerta de Soto, Francisco Cabrillo, Álvaro Lodares y, por supuesto, el flamante Premio Juan de Mariana 2009, Anthony de Jasay (que se merece una entrada propia).

Este año, además, hemos organizado dos mini-debates: uno sobre el liberalismo y los medios de comunicación y un mano a mano entre Carlos Rodríguez Braun, Jesús Huerta de Soto y ustedes que hemos denominado "Liberalismo en la calle".

Será el viernes 22 de mayo por la mañana en la sala Antonio Palacios del Círculo de Bellas Artes de Madrid.

¡Pasen y opinen!

*Si quieres venir a la cena y no sabes qué has de hacer: www.juandemariana.org o bien, manda un correo a cenadelalibertad@juandemariana.org

10 comments:

Mr. Hyde said...

Decidido, allí estaré el 22 de mayo.

Y un acierto lo del premio a Anthony de Jasay.

Saludos

Clandestino said...

Más que cursi, tener que reivindicar la libertad a estas alturas, es patético tras treinta años pagándola a precio de oro, sin recibir ni un solo kilate.

Franco al menos tuvo la decencia de decir la verdad y de no cobrar una mercancía que nunca ofertó ni vendió.

Mal negocio hicimos pasando de un régimen autoritario sobrio y austero -con ámplios espacios de acción y de libertad para el liberalismo apolítico- a un estado criminal corrupto y despilfarrador.

Mary White said...

Bueno, Clandestino... la libertad de expresión incluso política me parece necesaria, que el jefe del Estado no vaya bajo palio, también, que las mujeres no tengamos que estar tuteladas por nadie y al menos podamos abrir una cuenta corriente sin firma masculina... idem de idem...

Clandestino said...

Por supuesto Mary.

Pero a cada cual lo suyo. Defiendo la libertad total. Pero entre tener una mano atada, a estar atado de pies y manos, lo tengo claro.

A mediados de los sesenta las mujeres estaban plenamente integradas en el mercado de trabajo y siempre tuvieron plena autonomía personal y comercial, a partir de la mayoría de edad, entonces 21 años. El núcleo familiar sí era rígidamente representado solo por el 'cabeza' de familia.

A Franco le ponían un palio y ahora ponen una sombrilla. Es la misma cosa con distinta forma. Su connotación religiosa no me afecta.

No justifico a nadie, pero me niego a aceptar el juego goebelsiano de aceptar el franquismo como el mal absoluto, cuando las evidencias me indican que el régimen actual es mucho peor y abyecto que él. En la última década el poder salarial era de los más altos del mundo, no pagaban impuestos, tanto los derechos como sus garantías eran de los más altos e inquebrantables, bajo control del sindicato vertical de la falange. Sin embargo la economía era boyante, estable y con suculentos beneficios. Los inversores extranjeros formaban en listas de espera. No se conocía el paro aunque ya se estableció un subsidio para el desempleo.

Ahora que tanto el derecho como el poder adquisitivo del trabajador español es similar al de una rata, no son pocos los que lo quieren despojar de las pocas migas que aún le corresponden, como forma de 'salvar' la economía.

La diferencia solo estriba en que entonces no había ladrones ni ningún otro tipo de criminales, en ningún sitio, y ahora no hay ningún sitio sin ladrones y criminales.

Esto es una realidad objetiva y demostrable. Es curioso y patético que encuestas recientes den unos índices de rechazo y de odio al dictador que superan los de hace treinta años, en más de un 30%, pero casi nadie conoce esa parte de la historia. Solo 'saben' lo malo maloso que fue Franco. Clara consecuencia del odio inoculado por los "demócratas" que se posicionan frontalmente contra la verdad y la historia. Es mentira que Franco fuera de derechas, ni de izquierdas, ni fascista, ni ninguna otra cosa, como militar no asumió ninguna ideología. Franco solo era franquista, terco, ligeramente anticapitalista, y no se casaba con nadie.

Sigo pensando que en este país de ciegos, sin ninguna duda Franco sería el tuerto.

A. Chena said...

La mujer no tuvo libertad para comerciar o menejar su patrimonio hasta 1975. El Codigo Civil exigía el permiso paterno o del marido para emprender cualquier negocio.

Actualmente si hago un chiste sobre el jefe del estado quizás me multen pero no me dan una manta de ostias como le ocurrió a un conocido de mi familia.

Mi bisabuela a la que encarcelaron por llevar comida a unos presos rojos, mi abuelo paterno al que quitaron sus propiedades por haber sido alcalde republicano (no lo fusilaron porque antes había salvado al cura y al destacamento de la Guardia Civil del linchamiento de las masas), mi abuelo materno que fue a prisión por conseguir comida para su familia en la posguerra del hambre y el racionamiento, todos ellos vivieron esa época y desde luego no estarían de acuerdo contigo Clandestino, como no lo estoy yo.

Los ladrones y criminales se sentaban en el Palacio del Pardo, en los cuarteles, las comisarias y palacios arzobispales, entre otros sitios.

Clandestino said...
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Clandestino said...

A. Chena

Me refiero a la época comprendida entre mediados de los sesenta hasta la muerte de Franco.

Relatas escenas de la guerra y/o de la postguerra.

Efectivamente esta etapa fue terriblemente dramática, para miles de víctimas producidas al paso de las tropas de Franco. Pero no serás tan ingenuo de creer que por donde pasaron las republicanas, las milicias, los anarquistas, las FAI, los comunistas y los que añoraban los bienes del fulano y del mengano, lo pasaron mejor.

No hubo inocentes en esta guerra, aparte de las víctimas mortales, que no debieron producirse. Del resto no hubo inocentes y sí muchos culpables. Cada uno contará la historia según de qué parte recibiera el daño. Supongo que el ganador infligió más daño que los demás.

No reivindico el franquismo. Reivindico la década 65-75, de 25 años después de acabada la guerra y limpiados los escombros sobre los que se abría todo un mundo de ilusiones, de esperanza y de progreso en paz y justicia. Si justicia, aún sin ser plena, era segura y siempre la misma. Algo que hoy nadie sabe lo que es ni de oidas. Ha sido la etapa más cívica, solidaria, justa y estable, de nuestra historia más reciente, a pesar de la falta de algunas libertades y la restricción de algunos derechos. Era una forma de vida de los españoles. De todos. No era del dictador Franco. Ni de ningúna panda de rojos resentidos y apolillados que retornaron con aires de dueño y señor de nuestros destinos. Ni de ninguna tribu paleta cantonal con derechos a robar a la nación. Ni de ningún niñato medio memo con nociones de política adquiridas en el 'Monopoli' y en el Escatérgori.

¿Por qué tantos economistas de ahora no se plantean estudiar aquella economía en la que todos llegamos a vivir muy bien social y económicamente? ¿Como puede ser dentro de una España residual de una guerra y tras un largo y angustioso embargo y en dictadura?

No reivindicaría esa etapa, de haberse instaurado la democracia que nos propusieron, prometieron y cobraron, sobre aquella España extraordinaria, envidiada y envidiable, en la que Franco terminó siendo uno más que se dejó llevar por los 'nuevos tiempos y generaciones'. Fue un dictador pero también fue un magnífico estadista, al que aún le debemos mucho.

A día de hoy el resultado es que hemos perdido aquel mercado y todos aquellos bienes políticos y sociales que nos legó el dictador y no hemos obtenido ni uno solo con etiqueta de estado de derecho, tras 30 años pagándolos religiosamente. ¿Debemos renunciar a una forma de vida mejor que la actual, porque se llegó a ella mediante el horror de una cruenta guerra? ¿Era necesario destruir una nación mucho más culta, cívica, luchadora y preparada que la de ahora, solo para vengarse de Franco y reinstaurar una república criminal que hacía aguas por todos sus flancos, como podemos ver?

¿Debemos aceptar un estado criminal a día de hoy, porque hace 80 años se mataron como energúmenos, la misma caterva de gente que lo ocupa hoy?.

Lo siento por tus abuelos y tus familias y por los míos y los de cientos de miles de españoles. Pero no se puede ocultar la mitad de la verdad buena, porque hubo otra mitad de verdad mala.

No sé si debió o no existir esa guerra. Ni quienes fueron los responsables de que empezara. Pero el caso es que ocurrió. Y se sufrió. Y se acabó. Y ahora vienen unos personajillos de opereta a revivirla y recelebrarla y desahogar sus resentimientos y ruindades hundiendo en la miseria y la indignidad del 36 a una nación floreciente con nuevas generaciones inocentes, de un siglo después.

¿Por qué no explica el PSOE las diferencias entre unas dictaduras y otras? ¿Porqué la de Miguel Primo de Rivera fue buena y la de Franco no? ¿Tendría algo que ver que Primo de Rivera se alzó con la dictadura gracias al apoyo del PSOE y Franco les cerró el paso al cajón durante cuarenta años de honradez forzosa?

¿Por qué el PSOE necesita una ley para destruir una historia que aún vive en la memoria de muchos españoles? ¿Nos va a secar el cerebro o nos condenará con sus leyes si la recordamos? Si tanto interés tiene, que rompa esa ley y que abra un debate público y que salga todo a relucir. A ver al final, quienes tienen más que callar. De momento se han cancelado proyectos de desentierros que parece que 'disparaban por la culata', según palabras del propio Santiago Carrillo.

PD. Aclaro por si acaso.- MI padre fue militar republicano, desde poco antes hasta el final de la guerra. Nunca nos habló de ella. Supimos de sus condecoraciones y menciones tras morir Franco, a partir de las reivindicaciones de Lister para los militares republicanos. Pertenecía a caballería y salvo los primeros meses, hizo toda la guerra a las órdenes de Lister. Tuve ocasión de entablar una relación temporal, de bar, con él y aunque era parco en palabras, supe de él sobre la guerra mucho más que por mi padre, pero tampoco me habló en ningún momento de política. A mi abuela y a mi tía, madre y hermana de mi padre, los comunistas estuvieron a punto de apuntillarlas en la plaza de toros de Granada.

Todos tenemos una historia, pero ninguna vale el sacrifico del presente y del futuro.

A. Chena said...

Clandestino, si me he referido sólo a Franco es porque tú lo mencionastes antes (podemos hablar de los otros en cualquier momento).

Los hechos que narro se produjeron acabada ya la guerra, en la que, coincido contigo, todos fueron culpables. Algunos de estos hechos (como el del conocido al que dieron una monumental paliza) ocurrieron en esa decada maravillosa de la que hablas.

Mi opinión a cerca de la guerra y la dictadura es que la guerra hay que dejarla en paz por la razón ya comentada antes, pero la dictadura debería haber sido juzgada y sus responsables sentados en el banquillo de los acusados.

En cuanto a tus loas a Franco y a la década prodigiosa, bueno, teniendo en cuenta que soy libertario, no creo que haga falta que las comente.

Todo esto no significa que no tengas razón al decir que el sistema actual es una mierda.

Saludos.

Clandestino said...

A. Chena.

No pretendas creerte más libertariano que yo, porque estoy seguro que no lo eres. De que nadie lo es.

No he pretendido loar a Franco. Pero tampoco voy a mentir, ni para quedar bien, ni por miedo a sus detractores. Ese miedo que obliga a millones de víctimas a rumiar su desgracia en el silencio cobarde. Franco fue lo que fue. No menos, pero tampoco más. Franco fue autoritario. Como tal impuso su norma y su ley, imponiendo cumplimiento a la misma. Punto. Ese fue el Franco que conocí y no me voy a inventar otro porque “esta democracia” necesite a otro.

Para nada he hecho una defensa del franquismo. Solo me niego a aceptar la demonización gratuita o interesada, de todo lo que aconteció durante una época, protagonizado por toda una sociedad, que vendieron y sacrificaron como algo inherente a la figura del dictador, para arrasar miserablemente con ella. Nadie tiene derecho a condenar cuarenta años de esfuerzo de todo un pueblo que se vio obligado a construir su ideal de convivencia, eludiendo o ignorando las múltiples carencias de la dictadura. La voluntad y el tesón de una nación nacida del sufrimiento y la miseria, gravada por el embargo, mantuvo la esperanza y tuvo el valor y la capacidad de elaborarla a la sombra de una dictadura, que dicho sea de paso, no entorpeció demasiado, ni omitió la creación de las condiciones idóneas, para hacerlo posible, en la única condición de hacerlo en la renuncia de las libertades políticas.

Una nación que estuvo muy por encima de Franco y de todos los buitres que lo han suplantado por bandadas, hasta que la han dinamitado miserablemente como carnaza del dictador. Buitres, cerdos y criminales de pelajes variopintos de diferentes procedencias y raleas, que ni uno solo de ellos es digno de lamerle las botas al más desgraciado de los que lo sufrieron edificándola. Aves de mal agüero sobrevolando la decencia y los valores éticos y morales dándoles tratamientos de festín carroñero.

Franco fue un dictador en el estado de una nación que se hizo así misma tremendamente libre y justa, dentro de la dictadura, utilizando todos y cada uno de los espacios útiles que le permitieran eludir en todo lo posible, la dependencia oficial, resultándole algo lejano y ajeno. Una sociedad que vivía el hoy en la conciencia de que tenía resuelto el mañana. Una sociedad en la que Franco era una mera anécdota en su mundo. Si ellos no iban a Franco, difícilmente este iba a ellos. Habría bastado con enterrarlo y elegir al sucesor, dejando todo como estaba.

La ciudadanía vivía al margen del estado hasta tal punto que llama la atención que con unos códigos legales tan pobres en leyes, apenas había actividad judicial. Los ‘Fueros de los Españoles’, equivalentes a la Constitución, apenas tienen 36 artículos. La ciudadanía fue capaz de sostener la convivencia cívica y pacífica, compensando con ética, moral y urbanidad, la falta de regulación legal del derecho. Prácticamente una palabra dada tenía valor notarial, aún sin testigos. La firma era un simple apretón de manos. Fueron capaces de vivir casi sin estado durante largas décadas sin conflictos dignos de mención.

Todo aquello que se debió conservar como oro en paño y promoverlo cada día de nuestra vida, como ejemplo y modelo para todo el mundo occidental y menos, fue vulgar y zafiamente dinamitado, porque 'olía' a Franco. Esa nación feliz, fue brutalmente despojada de su mañana, y hundido en la humillante dependencia de la indigencia del cada día.

Que no me lo cuente nadie. Yo lo vi. Lo viví y fui parte de ello. Ahora solo soy un despojo dentro de un inmenso muladar, del que se abastecen por igual, buitres y ratas.

Clandestino said...

Mary, A. Chena y a quien pueda interesar.

http://html.rincondelvago.com/inflaccion-en-espana.html

En el gráfico se observa que entre el año 1960 y 1977 el crecimiento de los sueldos es muy superior al del IPC, manteniéndose en crecimiento hasta 1981, aunque más reducido, hasta ser igualado tras la reforma fiscal de Abril Martorell, acordada en los Pactos de la Moncloa, de es mismo año.

No sé como se las apañaba Franco para mantener durante la friolera de 15 años, una economía con un crecimiento salarial muy por encima del IPC (mediante control de precios al consumo) sin cobrarle impuestos, manteniendo el benefico de las empresas y un déficit del estado, prácticamente cero.

Inexplicablemente se permitió acometer grandes proyectos de infraestructuras, como una gran cantidad de pantanos, hospitales, aeropuertos, red principal de carreteras, complejas redes de canales de riego por amplias zonas agrícolas, redes de electrificación, refinerías, enseñanza... Encima se permitía la construcción de vivienda protegida, a precio de auténtico saldo y subvencionar productos de primera necesidad de importación, como el azúcar o el bacalao.

Como economista, unas preguntas profesionales para Mary:

- ¿Se puede hacer tanto con tan poco, solo con la austeridad de un estado 'flaco' y manteniendo la corrupción a raya?

- ¿Se puede sostener un crecimiento salarial superior al IPC, y exento del pago de impuestos, unos beneficios de empresa de lógicos a sustanciales, cuadrar el arqueo de las cuentas del estado y mantener un nivel de vida nacional bastante digno, solo a cuenta de los cuarenta años de honradez de ciertos partidos?.

- ¿De cuanto volumen de despilfarro, corrupción y pérdidas podemos hablar, por las diferencias entre gestionar un estado mediante políticas sociales o hacerlo mediante justicia social?

- ¿Crees que fueron acertadas las políticas económicas durante aquellos años? ¿Qué introducirías en ellas de las políticas económicas actuales, y qué cogerías de ellas como aportación a las políticas económicas actuales?

Pregunta política:

- ¿Crees que gobernar mediante políticas de justicia social, desde el más riguroso control sobre los infractores, es poco democrático o se debe calificar como autoritarismo?

Gracias. Saludos.