22 April 2008

Una de primarias con salsa americana

Nunca lo he confesado, pero a mí los norteamericanos de los States me dan una envidia incurable.

¡Qué país! Cuando vienen a congresos se diferencian del resto porque van vestidos como si vestirse consistiera nada más que en vestirse. ¿No es como para envidiarles?

Los que he tenido la oportunidad de conocer siempre me han recomendado que coja el botijo y me mude a un Estado adecuado a mi manera de vivir. New Hampshire y el Free State Project sería una opción si no fuera porque en ambientes muy fríos me mustio. Una estancia en Auburn para aprender economía austriaca (aunque cada vez más soy partidaria de la economía suecada, y si no saben lo que es, vayan a ver Rebobine, por favor [Be kind to rewind, please], consejo leído en la Galaxia)

En estos momentos aciagos (inevitable recordar a Les Luthiers y el romance de María Blessing... "asiago", así hago algo...) lo que más envidia me da son esas primarias eternas en las que están embarcados desde hace tanto. En parte me recuerdan a concursos como Humor Amarillo, en los que los candidatos que con más acierto hagan el ridículo son los finalistas. Y eso que aún no se elige presidente... solamente estamos en los candidatos. En este caso, McCain se ha quedado solo y aprovecha el tiempo mientras Hillary y Barak se despellejan y se aman sucesivamente dependiendo de quién les mire.

El pasado fin de semana Barak perdía a los bolos. El analista político que redactó la nota para la televisión (no hay más que una, independientemente de la invocación a la que te refieras) dedujo sabiamente que eso era un signo inequívoco de que está muy lejos de compadrear con la clase trabajadora blanca, y que ya te vale Barak, la fama de elitista que tienes... ¡a dónde vas así, por Dios... de candidato demócrata!

Por el contrario, qué maravilloso espectáculo el de Hillary, haciendo barra y dándole al drinking, cerveza va, chupito viene... y lo bien que se lleva con el populacho barriobajero de Indiana. Y es que se le nota que el abuelo le enseñó a disparar armas cuando veraneaban por aquí... todo se pega. No es muy demócrata defender la libertad de portar y usar armas en defensa propia, pero es muy de aquí, y un voto es un voto.
(No se pierdan esta interpretación del momentazo Hill-Bill que se podría resumir así: Lindsey kills Shyamalan shoots Agnes screws Dad judges Hillary vomits on high school basketball coach disowns Obama marries Lindsey, the end.).

¿Para cuándo unas primarias en España?¿Para cuándo lides entre pares del mismo partido? ¿a ver quién es más de aquí de toda la vida?

Daría un juego...


14 comments:

Javi said...

Se ve que hoy muchos bloggers por el lado de la Derecha hablamos de eso...

Saludos

Javi

Ignacio said...

Conseguiré hacer de ti una mujer de provecho

Listo Solemne said...

¿Me puedes explicar cómo puedes presumir de no votar y "envidiar" un país en el que se vota hasta para elegir el candidato? ¿Qué harías tú? ¿Empadronarte en varios Estados sucesivamente para luego decir: no he votado ni en Iowa, ni en New Hampshire, etc, etc, y me parece mal el candidato elegido?

Mary White said...

Javi... sólo que yo no voy "por el lado de la derecha".

Listo solemne,
era sarcástico. No les envidio ni les dejo de envidiar. Lo he pensado muchas veces, y tal vez ni eso funcionaría en España, de ahí que diga que daría mucho juego.

Ignacio,
eso pensaron padres y profesores, y nada. Y por otro lado ¿qué te hace pensar que no soy una mujer de provecho?

Alawen said...

Supongo que la forma española de las primarias ha consistido en retar a duelo al adversario. Con fuego real.

Ignacio said...

¿porqué me acusas de pensar?

Listo Solemne said...

Espero que mi sarcasmo (yo siempre intento que sea ironía, que parece más leve) no te moleste. Lo que pasa es que me cuesta mucho entender tus comentarios cuando el único día en el que puedes cambiar de verdad las cosas te quedas en casa. Y no estoy haciendo apología de ninguna opción, nadie es perfecto, como dijo Billy Wilder, pero, apurando mucho las cosas, la vida no deja de ser ir optando entre unas cosas y otras y una persona como tú, preocupada por el país en el que vive, no puede abstenerse y protestar al día siguiente, tal y como yo lo veo. Espero seguir interviniendo aquí, aunque soy tan poca cosa que no tengo ni blog.

Mary White said...

Alawen... fuego amigo que dicen...

Ignacio, te acuso de pensar porque leo lo que dices: "conseguiré"... para escribirlo, lo has pensado...

Listo, no me molestas nada en absoluto, y el sarcasmo menos. Protesto porque pago mis impuestos a la fuerza y no hay alternativa... ¿crees de verdad que por que haya diferentes partidos políticos mis dineros van a tener un mejor destino? pues yo creo que no... y me siguen obligando a pagar...

Listo Solemne said...

Efectivamente, Mary, tu dinero no creo que vaya a tener mejor destino por mucho que cambien los gobiernos; ojo, tampoco me parece que sea lo mismo quien esté en el poder. No creo que con Bono o Borrell o sobre todo Díez, si la hubieran elegido en 2000, estuviéramos como estamos (aunque a lo mejor nos cobraban más, con González el IRPF llegó al 56%). Pero tenemos una oportunidad cada cuatro años: ver la carita que se les queda si los echamos. No olvidaré nunca la cara de Glez. y de Aznar en sus Waterloos respectivos y la que ponga mi primo el Bobo, esa, la grabaré y la colgaré en mi despacho. Por eso me parece lamentable desaprovechar esa ocasión. Por eso y porque, por lo que te he leido, no eres una de esas persona a las que todo les da igual; cuando sabes que tu vida está interrelacionada con el entorno no puedes (pienso) encogerte de hombros y hacer lo de Julio César, taparte para no ver el final. Dejo de darte la paliza con tu NO voto (hasta las siguientes, ¿eh?) Besos.

Nicholas Van Orton said...

Los políticos españoles actúan de la misma manera que los candidatos americanos, la única diferencia está en que cambian el orden: llegan al poder y después hacen el ridículo.
De todas formas, Mary White, no olvide que ese exacerbado sentido latino del ridículo limita mucho las formas. Con todo y con eso siempre salen a la caza del niño y del jubilado— ahora ampliaron el coto con otras «especies»: inmigrantes u homosexuales—; nos demuestran lo que entienden por vestimenta sport (agradecería que algunos no lo hicieran); y enseñan la vena «espontánea» de sus caracteres, algo que no es más un destilado agropecuario del soberbio camuflado. En un principio el hábitat natural del político en campaña era el mercado, nunca entendí el porqué; ahora, sin embargo, el listón está más alto, y en la última campaña electoral catalana saltaron al ruedo las esposas de los políticos, alguna de ellas hasta hizo mención del tipo de relación sexual que mantenía con el mancebo en cuestión. Si el listón sigue subiendo, me temo que ustedes se enfrentarán a películas porno, donde el candidato deberá mostrarse como un garañón que no demuestra la mínima…flaqueza.
Ahora que lo pienso…pues…¡no estaría nada mal!
Saludos.

massai said...

Mistress Godiva,

quizás si usted lee esto:

http://www.vnavarro.org/wp/?p=350#more-350

escrito por alguien que "conoce el paño" muy de cerca, se enfríe un tanto su idealización de los modos democráticos, pero menos, propios de los USA.

Greetings,

massai

Astur-Leones said...

He estado mirando lo de New Hampshire... interesante! La tuya es una mala compañía, que genera malas ideas :P

Marzo said...

Alawen: recordarás que en 1804 Aaron Burr, Vicepresidente de los Estados Unidos, mató en duelo a Alexander Hamilton, ex-Secretario del Tesoro (o Ministro de Hacienda que diríamos por aquí).

Aunque reconozco que no era una primaria; eran de partidos distintos.

CLD said...

Estos yanquis imperialistas hacen más debates en unas primarias, que los que llevamos aquí en treinta años de democracia. Eso sí, los españoles somos muy superiores, tenemos la cocina mediterránea y la siesta.