20 April 2008

Me gustan mucho más los murciélagos que los burócratas

Medio ausente, como me hallo, a causa de diferentes traspiés de la vida (real), la noticia de las declaraciones de Rajoy ayer, me pilló con mi única y enclenque neurona entretenida aún en lo que había leído horas antes, y me repetía:

Se debe representar el Infierno como un estado en el que todo el mundo está perpetuamente pendiente de su propia dignidad y de su propio enaltecimiento, en el que todos se sienten agraviados, y en el que todos viven las pasiones mortalmente serias que son la envidia, la presunción y el resentimiento.

La obsesión de mi neurona me hizo reflexionar y me vino bien (y más aún el párrafo de después que empieza con la frase que titula esta entrada). Una vez descontada la envidia, la presunción y el resentimiento, Rajoy solamente ha dicho lo que ya se sabía, lo que algunos llevan repitiendo un tiempo y lo que muchos ven y justifican por estupidez, impotencia, o para poder tomarse el aperitivo con los amigos después de votar. Hay que añadir los que consideran que les da cierto pedigree y afirman sin pudor "nosotros somos del PP de toda la vida" (ojo, no confundir con los de "nosotros somos de derechas de toda la vida").

Es decir: ni chicha ni limoná, ni carne ni pescado, ni contigo ni sin ti, ni fú ni fá... Si te quieres montar un chiringuito "liberal o conservador" pues te vas, porque el PP que quiero es... ¡integrador! (pero vamos a ver... ¿se van o no se van?). Bueno, en realidad dijo "moderado e integrador... y no al servicio de doctrinas". Es decir, amorfo y sin contenido. Y eso, dada la oposición (inexistente) que ha hecho el barbas los pasados años, se veía venir.

En este país uno puede doctorarse y presentar una tesis sin tesis y, por la misma regla de tres, ser un político con un partido pero sin proyecto... como Rajoy, que no ha dicho qué proyecto es éste en el que caben, bailoteando juntas, una docena de filosofías incompatibles.

Todo esto me huele a Gallardón instigando al mediterráneo dúo dinámico del PP, para que apoyen a blandiblub-Rajoy y, antes o después, medrar (más). Al fin y al cabo, Rajoy murió como político el día de las elecciones, pero aún se le puede exprimir más: es un escudo fantástico, una tapadera perfecta para este momento de terrible confusión. Cuando pase la tempestad y Esperanza se haya ido o se haya callado para siempre, reaparecerá triunfal el socialdemócrata de los socialdemócratas: el hombre G (de Gallardón). Es el único favorecido de este arrebato de sinceridad.

Confieso que a mi todo esto me divierte bastante.


(Las citas que no son de El País son de Cartas de un diablo a su sobrino de C.S.Lewis y la ilustración es el cuadro de Dalí, The Average Bureaucrat)

40 comments:

bastiat said...

Bueno... si algo me gusta de la declaración de Rajoy es que confirma las sospechas que muchos ya teniamos: Ni el Sr. Rajoy ni el PP son un partido liberal. Lo que sea no lo sé. Pero liberal ya sabemos que no.

Ahora mismo tengo la Esperanza de que podamos acabar vislumbrando el renacer del Partido liberal si es que doña Esperanza se toma en serio lo dicho por Rajoy, coge los trastos y se larga con viento fresco, que allí le ha mandado pero que seguro que el aire sería mucho mas respirable, y tomándole la palabra nos da a los liberales la oportunidad de ejercer la oposición al socialismo de todos los partidos que es lo que tenemos que hacer.

Eso sí, ¿lograremos, logrará, que los liberales desde los unos hasta los otros, se movilicen todos a una en vez de dedicarse a tirarse carnés a la cara mientras los galgos o los podencos nos siegan la hierba bajos nuestros piés?

Bueno, quizá Lady Godiva, sin necesidad de desnudarse, se sume a la ola liberal.

¿SI? ¿NO?

Elentir said...

Pues con la serenata de conseguir un PP "integrador", Rajoy lo que ha conseguido es desintegrarlo por completo...

yosoyhayek said...

Muy de acuerdo, Mary...

H said...

Al menos ha sido claro, se agradece. Traidor y claro.

Tumbaíto said...

Pero a ver... Esto es relativamente sencillo: se publican los nombres de los que tienen que votar en el congreso y se hace campaña a favor de mandar a Rajoy a su casa; es muy sencillo.

¿Cuántos compromisarios -o como quiera que se llame- seiscientos? ¡Eso no lo controla los arriolas ni inspirados!
Rajoy sólo tiene barones. Se me dirá: pero los barones mandan. ¡Pero qué van a mandar! ¿Les han visto las caras?
¡RAJOY VETE A TU CASA!

Dhavar said...

Una pregunta sin retranca:

¿cúal sería el Programa de un partido Liberal? Ardo en deseos de saberlo.

bastiat said...

Pues hombre Dhavar… dándome por aludido…

Para empezar limitar el poder del Estado. Dentro de ese aspecto podríamos empezar por limitar el diseño de los programas educativos a meros exámenes de reválida en los cuales se fijen los conocimientos mínimos exigibles en ciencias y letras, historia y humanidades, pero, bajo ningún concepto, conocimientos que puedan estar trufados de componente ideológico o moral. Léase religión, ética, o la EpC. ¿Eso limita lo suficiente la labor del Estado? NO, pero es un primer paso.

Limitar la acción del gobierno para la propaganda. El Estado, y cuando digo Estado digo cualquier administración pública, no puede tener bajo su control ningún medio de comunicación público o privado. No podría gastar más de un tanto, puede ser del PIB, puede ser de los presupuestos generales de cada administración, en publicidad, e, incluso, a las empresas de comunicación les estaría prohibido pasar un cierto límite de ingresos de orígen publico. De esta manera se garantizará la libertad de mercado y la libertad de elección de los ciudadanos a la hora de acceder al mercado audiovisual y prensa escrita. Hay comunidades en las cuales TODOS los periódicos de su territorio están bajo la tutela de la correspondiente administración autonómica.

Limitar la acción del estado en cuanto a la gestión del espectro radioeléctrico. No puede ocurrir que esté limitado el acceso al mismo mas que por razones meramente físicas o técnicas, no en virtud de una supuesta supervivencia de las empresas instaladas debido a una excesiva competencia. Este fue el argumento a la hora de la concesión de los primeros canales de televisión en cuya ley se estableció el espacio radioeléctrico como de interés público. No niego una cierta capacidad de gestión pero desde luego niego la mas mínima capacidad de decisión sobre el cuántos y los quienes.

Limitar la acción de Estado en cuanto a la intervención de la economía. No podrían haber empresas públicas allá donde el mercado pueda proveer unos determinados servicios. Eso sí, si esos servicios son esenciales es difícil que no los preste el mercado, pero puede suceder que en determinadas áreas o zonas del territorio el mercado encuentre complicaciones para ser eficiente y rentable. Pero eso significaría que se sacaría a concurso publico y con cláusulas meramente objetivas, nada de calibrar una determinada “función social” que dé pié a subjetividades como vía de entrada al amiguismo.

Liberación de todo el territorio como urbanizable. La gran corrupción urbanística se da porque el político puede decidir en qué tierras se puede construir, qué alturas, qué tipología y el qué y dónde no. Eso sí, esto debería de ir acompañado de una legislación de mínimos en cuanto a las responsabilidades del promotor en cuanto a los servicios mínimos y la gestión del espacio, sus basuras y residuos.

Podríamos seguir… pero dejo abierto el “brainstorm” para que todo aquel que se considere liberal pueda hacer sus aportaciones y, si se tercia, abrir un debate sobre las posibilidades de llevarlo a cabo y el cómo venderlo a la sociedad.

Dhavar said...

Bastiat:

Yo no sé si soy o no soy Liberal, y creo que las medidas que propones son muy sensatas.Y más en esa línea, desde luego.
Pero adonde apunto es a la cuestión básica:parece que hay mucha gente muy de aucerdo con lo principal del Liberalismo, pero desde los tiempos de J.A. Segurado, que yo sepa, no hay ningún Partido Liberal.Y me pregunto a qué se debe eso.Es circunstancial o va unido a la forma de ser del liberalismo actual.

Tumbaíto said...

Programa de un patido liberal: reducir el tamaño y poder del Estado al tamaño y poder del Ayuntamiento de Sevilla sin que ningún otro "poder público" sea más grande y poderoso que él.

bastiat said...

Pues Dhavar… eso me lo pregunto yo.

Ocurre, si te das un paseo por la tan alabada por algunos, y un lugar en el “que no se encuentra” la anfitriona de este sitio, lo que mas ríos de tinta electrónica hace correr es el debate ENTRE liberales, unos contra otros. Incluso en los sitios en los que se pretende hacer más propaganda del liberalismo lo que mas cuenta es el hablar contra…, en la mayoría de los casos contra el Estado, bien está, pero en pocas ocasiones haciendo propuestas de gobierno, de política liberal. Muchos de los del IJM no hacen política porque no creen en el Estado. Es como aquello que en muchas ocasiones digo: tú pasas de la política pero la política no pasa de ti.

Pues bien, en esas estamos.

Entre los negacionistas del Estado y los de a ver quién es más liberal.

Y sin embargo, como dices, lo que antes comenté te parece sensato. ¿Por qué no hay un partido liberal….?

Porque estamos demasiados entretenidos en echarnos los trastos a la cabeza.

Eso de los galgos y los podencos se nos da de hongos.

Nacho Serra said...

desde mi semi retirada vida bloguera (tambien ando en azares varios de mi vida real, Mary), solo apunto a reflexionar que ojalá de todo esto salga algo bueno para mi país, but I am afraid, que lo que aqui se está perfilando es una larguisima temporada de vacío intelectual y páramo absoluto de la mano de Zeta.

Tristes realidades.

Besos (bueno, solo para ella)

libertas73 said...

Yo niego la legitimidad al estado por estar basado en una imposición mediante la violencia y el crimen.
Soy anarquista.
Partiendo de ahí, hay que ser pragmáticos y realistas a la hora de luchar contra él y hacerlo con las armas más adecuadas en cada momento.
Si pago impuestos estoy alimentando a la bestia pero no me planteo no hacerlo porque ya sabes como acabarás.
Con lo de participar con un partido me pasa igual; No es un fin, per se, pero puede ayudar a extender ideas que de otra forma no sería posible.
Ya lancé hace un tiempo la idea del Partido Libertario pero aquello llevaba visos de convertirse en algo demasiado "mainstream" así que me quité de en medio.
Si surge la posibilidad de un Partido Liberal, con lo que conlleva de acceso a medios y repercusión en la gente, no veo motivo para no alegrarme, aunque piense que finalmente no llegue a nada y sean meros gestores del latrocinio.

Nicholas Van Orton said...

La ridícula pretensión de Rajoy es el sino de nuestro tiempo: fumar tabaco sin nicotina, beber cerveza sin alcohol, comer jamón sin grasa y follar, o hacer el amor, con preservativo. Pues para éso, estimada amiga, mejor no fumar, beber, comer o follar.
Suscribo las dudas de Dhavar respecto al programa de un partido liberal.
Saludos.

Bend3r said...

Más medidas:

-Ley de libertad de información (como en EEUU).
-Procedimiento de Impeachment mediante la constitución de un Gran Jurado formado por 25 personas (no afiliadas a partidos políticos) para destituir al presidente en caso de mentira o delito (tendríamos legislaturas de una media de 22,7 días).
-Reforma de las comisiones de investigación (a inspiración del modelo americano). Sólo podrán formar parte de ellas políticos retirados (al menos 5 años sin haber sido elegidos ni designados para ningún cargo). Al formar parte de la comisión queda suspendido su derecho al sufragio pasivo o a ser designados para un cargo de libre designación por un periodo de 5 años. Así pasarían 2 cosas: primero que ya no se pegarían de leches por formar parte de la comisión (por más que sigan pagando dietas) y segundo que una vez en la comisión no se dedicarían a asegurarse el escaño en las próximas elecciones. Así se explican las diferencias entre la comisión del 11S y la del 11M (entre otras cosas).
-Eliminar los nombramientos por parte del ejecutivo/legislativo de miembros de los órganos superiores del poder judicial (CGPJ, TS, TC). Jueces y fiscales de distrito nombrados mediante elecciones en su barrio, se designan a los elegibles mediante oposición nacional (y si el juez se dedica a reinsertar a delincuentes en el barrio verás que pronto le largan). A partir de los jueces de distrito, se nombran por votación entre los magistrados los órganos superiores de justicia, incluyendo la audiencia nacional, el TS...
-Privatización de TVE (me he cansado de que me prometan que será independiente). Sigo sin entender qué función social cumple "Cuéntame" o el fútbol. Un agujero negro presupuestario menos. Por supuesto las autonómicas también (PNVTV, PSCTV, PPValTV, Canal Chaves...). A la mierda.
-Sistema mixto de pensiones (mitad público, mitad capitalizado).
-Aprobación de reformas estatutarias mediante referendum nacional (nacional de verdad, o sea en España). ¿No hay soberanía nacional? Pues que nos dejen decidir la vertebración del estado. Se acabó comprar apoyos parlamentarios con traspasos de competencias.

Lo de la gestión del Espectro Electromagnético es complicado, porque una parte importante de él es para uso militar, policial, de la agencia espacial... Pero la parte de radiodifusión no debe ser manejado a su antojo por el gobierno.

Ya se me irá ocurriendo algo más, esto resulta un gran ejercicio, por lo menos para desahogarse.

Mary White said...

Bastiat, la política de partido yyo nos llevamos fatal... probablemente porque me he asomado (de lejos,que me sale urticaria) a las tripas de un par de partidos, así como con cara de tonta... y he visto el mismo monstruo con diferente banderín.

Los que creéis en la posibilidad de un partido liberal en España (ojo... no sé en otros países)creo que estáis en la nube.Hay que ver una película que recomendó el galáctico (Rebobine, por favor) para entenderme cuando digo que necesitamos un modo SUECADO de hacer política (suecado es la traducción de SWEDEN, pero no indica nada, o indica todo).

Bastiat, apoyo las medidas liberales, vengan de donde vengan... no solamente me importa el programa de un partido, también el cómo se pretende aplicar, y la "madera" de quienes van a acometer semejante tarea. Y la política (al menosla española) está tan desprestigiada (con razón) que las personas más válidas, por honestidad normalmente, prefieren seguir ganándose la vida de otra manera... es la ley de Engel aplicado a la política... el político malo desplaza al bueno, y lo que tenemos como resultado es un panorama cada vez más degradado.

Gracias, Nacho, un beso para ti también, y ánimo con tu nuevo puesto, etc etc...(te leo).

Mary White said...

Nicholas... ya han inventado el vino de baja graduación y hay hamburguesas y salchichas sin carne. ¿Conseguirán queso sin leche?

bastiat said...
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bastiat said...

Mari… es posible.

En una nube. Si, es posible.

Pero prefiero estar en una nube que pensar que todo se va al carajo sin hacer más que quejarme de que todo se va al carajo.

Es posible. Si, es posible que en cualquier partido, incluso en uno liberal se acabe todo yendo a la mierda porque, en el fondo, los humanos somos así. Pecadores. Somos así, nos interesa el poder y el beneficio. Y como somos así es posible que en el momento en el que los liberales entremos o fundemos una organización partidista o partidaria acabemos comportándonos como los demás. Es posible.

¿Y?

Mira, me encanta el debate de ideas. Mucho. Pero el pensar que las cosas van mal y el ver cómo a los liberales se nos ha expulsado del único partido en el que teníamos alguna confianza creo que no nos queda más solución que dar un paso al frente.

Yo no me resigno.

Dhavar said...

Bend3r:

Pues, como dice Bastiat, discutir este tipo de medidas tiene mucho más sentido que abonarse al displicente y superficial, además de falso y profundamente equivocado - pero mola mucho, queda de lo mas radical chic - "el estado es un crimen",nosotros toreamos siempre desde la barrera, etc.
Una de las ventajas evidentes del libertarianismo es la liberación de la realidad que otorga al que lo suscribe.Por eso jamás será nada más que lo que es, un conventículo adolescente.

Dhavar said...

Mary:

¿No era Gresham el de la Ley que citas?

Hilario Ideas said...

En primer lugar quiero decir que, como liberal, defiendo las formas políticas y económicas que a nuestro juicio mejor fomentan la libertad y responsabilidad individuales y la capacidad de elegir, es decir, el imperio de la ley y el Estado de Derecho. Celebro cualquier iniciativa que redunde en la eliminación de privilegios y desigualdades entre españoles, el impulso de la libertad económica y la defensa de la civilización occidental frente al autoritarismo, la exclusión y el comunitarismo, vengan de donde vengan. Pero la retórica de los intervencionistas, esos socialistas de todos los partidos, es reveladora porque siempre conciben la libertad como una amenaza y la coacción como una protección
En suma, si los socialistas rechazan la privatización es porque en realidad aprecian la coacción política, y en la privatización temen el ingrediente básico de la sociedad abierta: la libertad de los ciudadanos.
El Congreso del PP, seguramente, lo ganará Rajoy porque no tendrá adversarios; ya se ha preocupado él, en los últimos cuatros años, de que no existieran. Todo seguirá descomponiéndose lentamente, si alguien antes no pone remedio.

Los ataques furibundos contra Esperanza Aguirre contrastan con la oposición dulce que Soraya y los suyos están haciendo con el PSOE en el Congreso. Una oposición de auténtica mesa camilla, donde todo es suavidad, maneras edulcoradas y cesiones. Es la nueva oposición de un PP más preocupado por sus propios problemas internos que por los que provoca Zapatero en la nación, más ocupado en la tarea de reforzar artificialmente el liderazgo de Rajoy que de cantar las cuarenta a un Gobierno que se encuentra a sus anchas con una oposición reducida a mera comparsa parlamentaria.
La crisis interna del PP es muy grave, y el presidente del partido no sólo no intenta extinguirla, sino que aviva el fuego. Rajoy, nervioso e inquieto, ha arremetido contra Esperanza Aguirre cuando la presidenta de la Comunidad de Madrid ni siquiera ha presentado candidatura. Rajoy está alimentando la crisis interna a fuerza de gritos, demostrando así que está fuera de control y que ha perdido el norte y los objetivos.
Por otro lado, nadie debería perder de vista que si tenemos que buscar otros culpables en la crisis del PP, el dedo debería señalar a esos "barones" regionales que apoyan al presidente del PP. Todos ellos, sin excepción, saben que Rajoy no llegará al 2012. Por eso alimentan hoy su liderazgo: por simple interés personal. Piensan que alargar la agonía les beneficia y les sitúa en buena posición para una futura sucesión. Así poco se puede esperar del PP.
Rajoy es políticamente inane, ideológicamente inconsistente, estratégicamente errático, sociológicamente autista, moralmente gregario, estéticamente arcaico, esta es la derechita de fogueo y plexiglás que tan bien encarnan Rajoy y su corte de becarios.

Porque lo único importante, recuérdese, es la economía y, sobre todo, que la niña aprenda de una vez el inglés. Lo otro da igual. Así que el que se quiera ir al partido liberal, que se vaya. Y el que crea que Alcázar de San Juan no es una realidad nacional, que se largue.
Otra vez la escena del sofá con Zapatero explicándonos en el telediario de las nueve que a Sor Aya le cabe el Estado en la cabeza. O sea, el Ministerio de la Oposición. O sea, PSOE para otros trece años seguidos.

Rajoy, en un ataque al liberalismo tan caricaturesco que responde perfectamente a la zafiedad ideológica de los Arriolalobos, va y dice que que hay que ayudar a los que lo necesitan o no han tenido suerte, como si los liberales defendieran otra cosa y como si Esperanza Aguirre no presidiera la comunidad que más ayuda social ha dispensado a los necesitados en toda España

Mientras tanto PSOE con PRISA, intentando diseñar una “derecha moderna”, es decir, cómoda, blandita y a su gusto, complementaria pero no alternativa.
y con el respaldo de todos los medios de comunicación que piden su continuidad al frente del PP, que no son, desde luego, un periódico y una radio que hayan apoyado al PP, sino toda la prensa, radio y televisión que ha triturado al PP todos estos años. Y luego, que viva México. En fin, yo espero que Aguirre mantenga la calma.

Desde que Rajoy anunciase su intención de acudir al Congreso del PP con su "propio equipo" para renovar su liderazgo en el PP y blindar ya, a cuatro años de las elecciones, su tercera candidatura a la presidencia del Gobierno, la prensa más hostil a la derecha, con el grupo PRISA a la cabeza, se ha convertido en el principal apoyo mediático del aun líder del PP. Con el nombramiento de Soraya Sáenz de Santamaría como portavoz parlamentaria y, de facto, número dos del partido, Rajoy ha recabado el aplauso unánime del cordón sanitario mediático.

La posición de los medios del Grupo PRISA en torno al gran partido de la derecha española tiene mucho más calado que el simple posicionamiento editorial de un medio de comunicación. Tanto Jesús Polanco, antes de morir, como Juan Luis Cebrián han hecho público su interés por lo que llaman "reconstrucción de la derecha". Bajo la coartada de una "derecha moderna" buscan la destrucción, con Alberto Ruiz Gallardón como ejecutor, de la principal alternativa a su aspiración de ejercer un dominio hegemónico en lo político, económico y cultural sobre la sociedad española.

Incluso El País nos presenta a Pedro Arriola, el sociólogo que ha hecho fortuna en las últimas décadas como asesor áulico primero de Aznar y ahora de Rajoy, sobre quien ejerce una influencia enorme, y que es considerado el padre del los viajes el centro, la moderación, en definitiva, el abandono de los principios del PP y la aceptación de la superioridad moral de la izquierda.

El ya fallecido Jesús Polanco y Juan Luis Cebrián nunca ocultó su deseo de "reconstruir" el PP para tener una "derecha moderna", a su medida, que no sea nunca alternativa al poder de PRISA. De ahí, el entusiasmo con el que recibe El País el discurso de Rajoy invitando a irse del PP a liberales y conservadores.

Entonces como a El País le gusta, lo que ha dicho Rajoy no puede ser bueno". Cuando tu enemigo te alaba, es que estás traicionando a los tuyos. No nos resignamos.

Al parecer, el objetivo de El País, la SER, Público y demás es que el PP -concretamente Mariano Rajoy- gane las próximas elecciones generales. Sólo así se explica que el eterno candidato se sitúe en ese cómodo espacio de centro moderno, europeo y constructivo que el PSOE más radical de las últimas décadas y sus aliados mediáticos, nacionalistas y separatistas, le proponen para llegar a la victoria en 2012.

No es que el PP se esté acercando al PSOE en ideología, puesto que quienes lo pilotan responden al perfil clásico de derecha (acomplejada, pero derecha), sino que se está acercando al PSOE en cuanto a lo que éste representa en la España actual. La relación entre el PP y el PP de Valencia se parecerá cada día más a la del PSC y el PSOE.

No es normal que alguien pierda dos veces las elecciones y se apoye en el aparato del partido (reforzado por Aznar frente a la militancia de base) para seguir de Ministro de la Oposición cuatro años más y volver a perder en 2012, y encima trate de echar del PP a cualquier posible rival (o, peor que rival, alternativa ideológica; o ni siquiera, tan sólo cualquier persona que hable de dar la batalla de las ideas).

No van a votar en junio los militantes, sino los barones. Va a votar el aparato para que siga el aparato. ¿A que está bien? Rajoy nombra a los barones y éstos nombran a Rajoy. Y, así, como quien no quiere la cosa, nos estamos diez años de Ministro de la Oposición.
Pero afortunadamente existe la alternativa liberal y nacional; alternativa no ya a Zapatero, tampoco a Rajoy, alternativa a la situación política que empezó en España con el Pacto del Tinell, y a la que tantos españoles y tantos liberales tampoco nos resignamos.

Dar la cara es convocar elecciones primarias en que cada militante, cada afiliado, cada simpatizante, pueda decidir quién es el candidato de su partido. Unas primarias en las que un voto de militante valga lo mismo que el de Camps, que el de Arenas o que el del irreconocible Daniel Sirera.

Dice Rajoy "Me presento porque me lo han pedido mis compañeros, no ningún periódico ni radio". Rajoy representa a la burocracia del PP, o parte de ella, con ella se identifica y no con la opinión pública ni con las bases del partido. Nada de debate de ideas, sustituido por una retórica vacía, al estilo ZP (algo ha aprendido de él): un partido “moderado, abierto, integrador…”, los demás, lógicamente, no lo son, solo son "doctrinarios". "Si alguien quiere presentarse que lo haga pero sí quiero decir una cosa, yo voy a ser leal a mi partido". ¿Y los que se presenten contra él serán desleales? Ha decidido que el PP sea un partido sin raíces, futurista, economicista, con los principios de la nena angloparlante. Y quienes no estén de acuerdo, “que se vayan”. Poco moderado se le ve, poco dialogante, poco pluralista y poco integrador. Ha perdido las elecciones y está dividiendo al partido: alto perfil contra los disidentes, bajo perfil hacia el gobierno desmembrador de España y de la democracia. Por ahí marcha resueltamente, y ahí yace su famosa honradez. Encontrará la comprensión y el aliento de PRISA y de los aledaños del PSOE.
Es una lástima que en el, ahora, "su" partido no tengamos cabida los Liberales, aquellos que pensamos que lo que define la existencia humana es el libre-pensamiento y no el borreguismo cerril. Es por ello que, lamentablemente, le comunico que ha perdido mi confianza y que si concurre usted a las próximas generales, esta vez no dudaré entregar mi voto a un partido dirigido por una persona que, al menos, es coherente con sus postulados y aún tengo la ESPERANZA de que alguien que SÍ triunfa en el PP se haga cargo del partido y sea capaz de sacar a España del pozo en el que irremediablemente nos está hundiendo el sr. Zapatero, y de lo que le considero a usted parcialmente responsable, por no saber o haber sabido denunciar y detener a tiempo.

Rajoy se ha distanciado de los liberales por la vía más dañina para los intereses de su partido: enseñando la puerta a su posible y legítima alternativa, invitándola a largarse a un "partido liberal" que, al no existir, habría que crear. Rajoy intenta ultrajar a la vertiente ideológica del partido que, triunfo tras triunfo, gobierna la más dinámica y próspera administración española, y, de paso, a los medios en que se informan y forman opinión la mayoría de votantes del PP.
Se comportó como esos tipos resentidos que se vienen abajo ante el adversario y la emprenden a palos con su familia. Se comparó con Aznar porque éste perdió también dos generales. Invocar los sinsabores primerizos de los grandes para igualarse con ellos cuando sólo se acumula ruina es recurso típico de artistas fracasados.
Hay muy buenas razones para apoyar a la actual presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid de cara al próximo congreso del Partido Popular, en el que podría presentar su candidatura, pero quizá la primera de ellas tenga que ver con el odio visceral que le profesa la izquierda ágrafa.
La izquierda en general, y la mediática en particular, disfrutó durante un tiempo con tal bajeza, en la creencia de que si convencían a la gente de que Esperanza era más bien cortita desactivarían el peligro de que alguien como ella siga en primera línea de la derecha liberal española. Pero como no han podido conseguir, ahora los ataques vienen por otro flanco.

Piensen en la perfecta dicción de Esperanza Aguirre, en su claridad expositiva y en su dominio de cuatro idiomas, y escuchen luego cómo todo un ministro del Gobierno del Reino de España se las ve y se las desea para pronunciar "climático" y "ejemplarizante". Qué nivelazo, ¿no? Esto mejora incluso lo de "Pixie y Dixie" de la ágrafa egabrense, esa ministra a la que, según confesión propia, le encantaba pasar horas en el baño leyendo o "hablando con los alcaldes en bragas" (no quiero ni pensar en los sonidos que se escucharían de fondo), y mira que aquello parecía en su día insuperable.

Desde que el PP perdió las últimas elecciones y convocó un nuevo congreso, El País, autodenominado "diario global", le ha puesto la proa de nuevo, con idéntico resultado que la vez en que un insigne fascista de su nómina (q. e. p. d.) le acusó de padecer su misma enfermedad doctrinal. Los políticos de la derecha, quiero decir, del centro-reformismo-dialogante-progresista, palidecen hasta lo cadavérico cuando El País, o cualquier otro medio del Grupo Prisoe, les dedica aunque sea un suelto en página par. Ante la mera sospecha de que los expendedores oficiales del título de demócrata, todos ellos insignes falangistas que hicieron carrera con Franco, estén valorando la posibilidad de retirarles tan codiciada credencial, entran en un estado de descomposición cerebro-intestinal que les lleva a retractarse y pedir disculpas por existir. Aguirre, simplemente, les devuelve la pulla, pero multiplicada por diez, que es el lenguaje que mejor entiende el retrofalangismo progre reconvertido en izquierda multimillonaria.

Lo característico de la izquierda es que no soporta que su rival tenga ideas, puesto que en el terreno de la mera propaganda es donde los socialistas cobran ventaja. Un candidato popular que maneje los mismos tópicos progres no es rival para la izquierda, capaz de elevar la apuesta por la demagogia a unos niveles que los populares, por cierto sentido del decoro, renuncian alcanzar de antemano. La izquierda conoce la solvencia de sus votantes, pero la derecha también, de ahí que esta última tenga que llevar mucho cuidado con no sobrepasar ciertos límites en el insulto intelectivo, límites que su rival sobrepasa con la mayor tranquilidad y unos resultados excelentes.

Precisamente por eso resulta especialmente interesante que aparezca algún candidato a la presidencia del PP capaz de decir públicamente algo como: "Hay que confiar en los ciudadanos, en sus iniciativas, en sus energías, en su creatividad y en su indiscutible afán de prosperar". Esta sola frase, que pone la libertad de la sociedad civil por encima del dictado de los políticos, vale por todo un programa electoral.

libertyvallance said...

Mary: después de un año sin perder ocasion de clavarte la puyita de "si te dignases a votar por una vez...", tengo que reconocer que ahora no sé bien qué haría yo.

Lo que me intriga a mí de Rajoy es esto: pretende que se larguen los militantes liberales y conservadores, pero mantener a los votantes, supongo. Porque si no, quién le va a votar? Los socialistas? Siempre les quedará el Opus.

Little screamo said...

Estamos viviendo la desintegración total del PP y no creo que tenga arreglo. La esperanza es que salgan cosas que nos ayude a combatir mejor la insistencia del PSOE a separar España.

Buenas noches y buena suerte

Clandestino said...

Dhavar.

Es difícil agrupar al liberalismo alrededor de un partido. Eso es casi contradictorio con el individualismo liberal. No individualismo egoista, sino de audaz y emprendedor. Interpreto liberal no tanto una ideología, sino una forma de entender la correlación entre estado, sociedad y estatus de convivencia, que cree las condiciones de estabilidad social y económica ideal para el desarrollo del liberalismo, al ser la principal característica de este, su inquietud emprendedora.

Al liberal no le atrae la política, entendiendo esta como un mecanismo secundario a sus aspiraciones, pero apoyará a todo aquel que genere unas condiciones ideales para una sociedad justa, porque entiende que solo en esa sociedad puede desarrollar sus proyectos, de cara a la transparencia necesaria, como estabilizador legal y como referente de evaluación. No vale lo mismo lo que ganas, que lo que robas. Si convives en una sociedad que roba tus posibilidades se difuminan en el sobreesfuerzo de la desigual competencia entre la decencia y el bandolerismo, entendiendo que bandolero es cualquiera, mientras que la honradez lleva inherente el valioso compromiso de la responsabilidad, el riesgo y el esfuerzo. Eso merece un estado sólido, una Constitución que obligue a la honradez de los gobiernos y una sociedad libre y con derechos, pero también trabajdora y con deberes.

Anonymous said...

A ver, en mi humilde opinión, un partido liberal lo primero que tendría que poner en su punto de mira es, precisamente, la asquerosa partitocracia (yo también la he visto en acción, Mary ... y salí corriendo que no paré hasta Trebujena ... jurando en hebreo que yo jamás en mi vida volvería a perder mi independencia), las castas políticas éstas endogámico-estupidizantes en las que, a más sinvergüenza seas y menos ideas tengas, más puedes prosperar. Así que para empezar:

- Desaparición de todo tipo de financiación pública para los partidos políticos. Toda esa serie de ganapanes que se pasan la vida pasilleando y enredando a gastos pagados por el contribuyente, a casita que llueve.

- Limitación constitucional de la estadía en cargos públicos a cuatro años. Así que eso de andar saltando de un cargo en otro, de concejal de tu pueblo a consejero de no sé qué, y luego a subsecretario de no sé cuántos, ni hablar. En cargos que te permitan coartar libertades de los otros a su costa (sean en el gobierno o en la oposición, sean en una administración local, regional o nacional), sólo se debería poder estar cuatro años. Y ni un día más.
Luego, una vez despejado el camino de escoria partitocrática, vamos al lío. Hay otras dos cosas vitales: la educación y los medios de comunicación. A toda costa, como condición ecológica de la libertad individual, se impone la necesidad de sacar primero y de mantener bien alejados después de ellos a los políticos y los burócratas. Así que, como cuestiones irrenunciables:

– Cheque escolar y liberalización total, absoluta y completa de los planes de estudio: el colegio que quiera estar homologado por papá Estado que lo esté y quien no quiera estarlo, no lo esté, o lo esté por otro tipo de institución o agencia, a poder ser en competencia. Eliminación de todo tipo de regulaciones que coarten la libertad de los alumnos para decidir si siguen estudiando o no, de los padres para elegir centro, de los centros para contratar profesores, aceptar o rechazar alumnos, y de los profesores para elegir centro: fuera burócratas, dejen elegir a la gente. Desaparición de todo tipo de trabas para crear o gestionar centros de enseñanza, con el ideario, los métodos pedagógicos, las asignaturas o los horarios que les de la gana: puede haber centros marxistas, liberales, mediopensionistas o neutros; logsianos o con métodos más tradicionales que no fije el gobierno; nacionalistas perdidos o que incluso enseñen los ríos de más allá del pueblo; pueden caber colegios en español, en vasco, en chino o en asturiano C; bilingües, trilingües o por señas; del Opus, zapaterolescos, laicos o religiosos; especializados en zotes, en superdotados, en niños de comportamiento disruptivo (vamos, más malos que la quina, pero en la jerigonza logsiana) o en lo que sea, ya veremos qué va pidiendo la demanda. Competencia total entre ellos. Desaparición de toda la absurda burocracia en la que se les obliga a perder su tiempo de preparación de clases a los profesores de la enseñanza pública, para ver si así se culpabilizan un poco y desaparecen sus tentaciones de rebelarse ante el caos educativo, el comisario político, la arbitrariedad del fantasmagórico jerifalte de la Delegación, el enchufado del Consejo Escolar, la peste de pedagogos y demás burócratas sin puñetera idea de lo que es una tiza, y la madre que los trajo a todos.
En cuanto a la titularidad de los centros públicos, a elegir el color. O permanecen como estatales o se privatizan utilizando las fórmulas del capitalismo popular. O ambas cosas, según barrios o zonas. Ya se verá.

– En cuanto a medios de comunicación, prohibición expresa de darles todo tipo de subvenciones, publicidad institucional y resto de mamandurrias varias. En cuanto a las teles y las radios, ni espacio radioeléctrico ni nada. Si es escaso, se coge, se privatiza (otra vez capitalismo popular: se reparten las acciones entre los contribuyentes y a partir de ahí cada uno que haga lo que quiera) y el estado que compre lo que necesite para la defensa o para lo que sea como todo hijo de vecino. Prohibición constitucional al gobierno de poder coartar de cualquier forma la libertad de expresión, así como de mantener medios de comunicación públicos. Fin de la potestad de los políticos para otorgar licencias. Supresión del supuesto ministerio de innovación y demás gaitas. Adiós a los supuestos delitos contra el derecho al honor and other yerbas.

Eso para empezar y ... más que nada por oxigenarme un poco de la cosa ésta de la a, e, i, o, u en que han convertido la educación secundaria estos mandrias progres, con la inestimable colaboración de los sorayo-anapastóricos, los de la FERE y resto de compañeros mártires. Como desahogo y, en fin, por si a alguien en alguna parte
le sirve.

Mónica

Caco said...

Cada momento que pasa me ratifico en mi idea de que no es posible mantener el PP como partido. Demasiadas diferencias para una sola cosa en común: la política económica.
Yo iría preparando la Extrema Unción...

Shasta said...

Qué buen libro el de Lewis. No conocía a nadie que lo hubiera leido...

Javier Aranzadi del Cerro said...

¡¡pero caallateeee jodeeeerrr, hics, facineriosaaaaa !!! breurrrppp

txantxangorri said...

divierte ver como un partido que engloba a tantas sensibilidades (como dijo ayer, p.e., esperanza en 59 seg) tiene una única idea de pensamiento.

Lo que ma da que pensar...

un abrazo.

p.d. la descripción del infierno es como la del propio mundo.

Jonsy Gaviota said...

Bueno, partido liberal no sé pero existe una cosa llamada "Centro Democrático Liberal"
http://www.cdl-centro.es/

Ahora, que si leéis los estatutos e ideario, os podéis echar a llorar....

Dhavar said...

Clandestino:

Tu argumento tiene un buen par de asaltos, sí señor.Pero el liberal por la piel - alérgico a que le manden y a mandar, yo mismo-, podría entonces tener un campo de acción no polítcio sino social, de difusión de un estilo y una forma de ser y juzgar que provocara una org. política lo más afín posible a esa forma de ser. Sospecho que nuestra anfitriona, Godiva, está precisamente en eso.

Clandestino said...

Dhavar.

Sobre nuestra anfitriona 'doña Lady', solo conozco la diversidad de sus entradas y la austeridad de sus comentarios.

Pero creo que sabe, que cualquier partido que se comprometa a instaurar, como normalidad política y social, un orden democrático que garantice la convivencia, la estabilidad, la seguridad y la superviviencia mediante el esfuerzo y la competencia leal, en igualdad de condiciones, para todo el mundo, amén de blindar el estado contra la corrupción y el pillaje, tendrá garantizado el voto de todo liberal viviente, que lo sea aunque no lo sepa, y el de otros muchos cuya forma de vida pase por la honradez del esfuerzo personal, aunque sea de otras ideologías, pero que se olvide de hacerse con una cartera de compromisarios liberales activos. Pagarán para sufragar gastos, pero muy pocos se involucrarán en ninguna actividad política o cargo público. Su condición de amante del derecho y de la libertad le hace buen opositor, pero muy mal gobernante.

Eso explica que no haya un gran partido liberal, en España, a pesar de conformar uno de los colectivos más numerosos, más luchadores y con las ideas más claras, teniendo en cuenta la gran cantidad de medianas y pequeñas empresas, y la gran cantidad de profesionales libres y autónomos que pueblan el mercado español, casi siempre en una posición de inferioridad. Todos gente que asume grandes riesgos, con muy pocas garantías, solo por su condición de rebeldes, aventureros y amantes de la libertad, y que tienen al estado como su principal obstáculo.

'Doña Lady', podría ser una buena dirigente. La veo muy capacitada, lejos de cualquier parecido a una femi-cuota, activa, con carácter, firmeza y determinación, con capacidad de gestión, gran conocimiento de la problemática general y ansiosa buscadora de soluciones rápidas, prácticas y económicas. Todo muy inglés. Yo la votaría, sin duda, pero tiene aptitudes y cualidades de sobra como para que ser repelida de los circuitos de trepadores que le negarían su merecimiento para medrar en la política. Pero además, de conseguirlo, como liberal debería andar con pies de plomo ante su exigente y aguerrida parroquia y ante la gran morralla que perdiera sus privilegios tras cerrar las vividurías y antros de corrupción. Tendría que ponerse un collar de púas para repeler los ataques de los capos y nazis que se forran con sus expolios legales, regalo de su sirviente ZP y otros.

Ufff.

Dhavar said...

Clandestino:

Uff, ya lo creo.Es más debería ser, quizá, Uff!!!

Mary White said...

Dhavar, es Gresham,efectivamente, se me cruzó el cable, venía de clase, de explicar Marx (y Engels) y asocié la ley de Gresham con la de Engel (sin s) que no tiene nada que ver...

Bastiat, soy una idealista y una mujer de principios (lo que no está necesariamente relacionado con el liberalismo) así que me permito decirte que estás en la nube porque vivo en una colonia de cirros.

Programa liberal? reducir el tamaño del estado todo lo que se deje y devolver la responsabilidad y las riendas de su vida a los individuos todo lo que se dejen (y siempre que sea voluntariamente).

No tengo ninguna intención de entrar en el mundo de la política, ni de trepar en ningún aspecto de mi vida,prefiero la humildad (bien entendida, no la gazmoñería) y disfruto muchísimo más aprendiendo que enseñando... vamos... nada que hacer. Porno hablar de la alergia que me produce que me dicten el criterio, y mi cerrazón frente a supuestos intereses comunes, que sirven de alfombrilla bajo la que esconder la mugre.

Mary White said...

uy! debe decir POR (espacio en blanco) NO HABLAR DE...

Clandestino said...

Mary

Puedes copiar tu comentario, borrarlo, editarlo y volverlo a colgar, en lugar de hacer otro con la errata. Solo por si no lo sabías.

De acuerdo. Te permitimos que rechaces el puesto. Cuando se lo adjudiquemos a otro, no vengas a reclamarlo, con el rollo de que te lo has pensado mejor.

Me resulta curioso que te guste más aprender que enseñar, siendo enseñadora profesional.

Dhavar.

La respuesta de Mary, ilustra perfectamente mi comentario anterior. Naturalmente después de quitarle la 'sección del porno'. Jejeje

Dhavar said...

Mary:

Pensándolo bien, tu equi- vocación es todo un hallazgo:

Ley de Engel:En todo sistema social, la introducción de Ideología devaluada, a medio y largo plazo, acaba por expulsar irreversiblemente la teoría correcta de sí mismo que tiene ese sitema.

Mary White said...

Dhavar, el problema es que la Ley de Engel tiene copyright... es la ley según la cual a medida que crece el ingreso disminuye el porcentaje del mismo destinado a bienes de primera necesidad.

Paco Cabrillo ha escrito un artículo científico (creo que ya está publicado) hablando de la ley de Engel de la política: el político malo desplaza al bueno (en determinadas circunstancias que generan determinados incentivos).

¡¡Little Screamo!! El sábado cumpliré mi promesa y te haré llegar algo que llevo guardando MESES :))

Dhavar said...

Mary:

Nada que ver.No se trata de que, a medida que tus ideas basicas sobre el mundo están resueltas, destines mas y mas tiempo y espacio cerebral a gilipolleces culturales varias. No.

Es la Ley de Gresham, insisto: La mala ideología expulsa a la buena Teoría.

Canarión said...

Que yo sepa, el PP ha sido de toda la vida un partido basado en la Democracia Cristiana... o bueno, eso dice en sus estatutos. De todas formas, no creo que se atrevan a decir que son liberales. Dile al pueblo español que el PP, como partido liberal que es, va a privatizar la sanidad, la educación y todo lo privatizable, para que veas como en las próximas elecciones el PP desaparece del parlamento.