22 January 2010

Artista invitado: el pobrólogo. La ayuda china

Sin datos, sin preguntas, sin condicionalidad. ¿Es el modelo chino de ayuda una alternativa al de los donantes tradicionales?

¿Podría resumirse el modelo chino de ayuda externa de ese modo? Lo cierto es que más allá de lo llamativo o no del titular hay un creciente interés por el tema. Desde luego China no reporta sus datos de ayuda al CAD (no es miembro de la OCDE) con lo que incluso las cifras que se reporten por la propia China pueden no coincidir con la definición “técnica” de AOD. La única serie temporal que he encontrado hasta ahora es la de Qi Guoqian (2007) “China´s foreign aid: policies, structure, pratice and trends”, un paper presentado en un seminario en Oxford y que reproducen Reisen (2007) y Woods (2008).




Los principales puntos de crítica a la ayuda de China como donante emergente (por ejemplo Naím (2007)) es que China llega al país, ofrece su ayuda, obtiene contraprestación en forma de recursos naturales, trae normalmente su propia inversión extranjera directa y mano de obra para los proyectos de infraestructura y no pregunta por la calidad institucional, la estabilidad política (por supuesto calidad democrática), ni por la regulación medio ambiental y mucho menos por los Derechos Humanos. Es decir, la ayuda de China se basa en contraprestación material, en hacer negocios y alejarse de las condicionalidades políticas, económicas, sociales… y por tanto ideológicas del receptor. Esto la hace ser vista como un verdadero “socio” que trata a los gobiernos “de igual a igual”, tal como recoge Woods (2008) en referencia al presidente de Botswana Festus Mogae.



El modelo chino (y de otros donantes emergentes como los fondos Árabes, India, Venezuela o Brasil) está poniendo en evidencia varias carencias de la ayuda de los donantes “tradicionales”. Evidencia, en primer lugar, que muchos “socios” ya no sienten atracción por la ayuda ofrecida (supply driven) y prefieren negociar con los nuevos emergentes; en segundo lugar, que la condicionalidad no ha logrado “comprar” mejores estándares laborales, sociales y mucho menos buen gobierno en los receptores a pesar de que este sector es el que experimenta mayor proliferación de donantes (Frott & Santiso 2009); en tercer lugar, que los donantes tradicionales están siendo incapaces de ir más allá de la retórica en cuanto a verdadera apropiación de las prioridades de sus socios y coordinación de sus ayudas; en cuarto lugar, que la ayuda orientada a resultados conseguidos por los receptores (en línea con la propuesta Cash on Delivery o –en traducción libre- desembolsos cuando muestres resultados en las reformas e indicadores pactados conjuntamente) no interesa políticamente a los donantes.

José María Larrú
larram@ceu.es

18 January 2010

Going underground



El recién estrenado 2010 ha comenzado mal para Grecia. Los 27 ministros que componen el ECOFIN han decidido amonestar a este país por la mala calidad de sus estadísticas y se va a analizar si es creíble el plan que el gobierno de Atenas ha presentado a la Unión Europea con el objetivo de reducir el déficit público desde un 12,7% en 2009 hasta un 2,8% en 2012. Lo llamativo no es tanto el hecho en sí como que la reunión estará presidida por la Vicepresidenta segunda del gobierno español y Ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado.

Es aún más paradójico porque se produce la misma semana en la que la señora Salgado rectifica al Ministro Corbacho respecto al tamaño de la economía sumergida en España. Según el Ministro de Trabajo la economía invisible asciende a un 20% en nuestro país. Según La Ministra Salgado y su segundo de a bordo, Campa, la economía sumergida (underground economy) no se puede medir, esa cifra no es una medición científica.
Para no echar más leña al fuego, Corbacho hace un quiebro y asintiendo con la cabeza, niega con el corazón: "no hay ningún dato científico ni estadístico de medición de un hecho que es evidente que por el hecho de ser sumergido no se puede medir". Y asegura que, efectivamente, ninguna instancia gubernamental mide la economía sumergida y que sus cifras provienen de organismos internacionales cuya fiabilidad queda supeditada al sentido común de cada cual. Que la economía informal es un hecho evidente lo demuestra el que la recaudación por IVA haya caído un 30% en noviembre, mientras que el consumo de los hogares solamente ha disminuido en un 6% y el PIB en un 4%. Que es relevante lo demuestra que los datos de Corbacho se quedan cortos ante la cifra aportada por un informe de los técnicos del propio Ministerio de Trabajo que consideran que la economía sumergida en España ronda el 25% del PIB. Que el gobierno del PSOE lo sabe también es evidente si echamos mano de la hemeroteca y recordamos la brasa que le dieron a Aznar con este tema.

La economía informal está mal vista por los gobiernos porque supone creación de riqueza de la que no pueden extraer un duro. Pero para quien habita en esa zona gris es la salida a la presión recaudatoria de los gobiernos. Quienes pagamos parte de la riqueza que generamos con nuestro esfuerzo al gobierno nos tiramos de los pelos porque financiamos bienes y servicios a quienes no tributan pero cobran por su trabajo. Sin embargo, la cosa no queda ahí. Piénsese en Cuba o en Venezuela. El mercado negro es la única posibilidad que tiene la población de esquivar al tirano. Pero volviendo a España, cuando se destruyen en un año cerca de 70.000 PYMES y la capacidad de generar empleo es tan baja porque el gobierno prefiere subvencionar a sus clientes electorales a meterse en faena, es normal que la actividad económica por debajo de cuerda aumente sustancialmente. En muchos casos (aunque no en todos) es cuestión de supervivencia.

Pero el tema de las mediciones tiene un calado mayor. Que Elena Salgado se atreva a decir qué mediciones son científicas y cuáles no tiene guasa. Es Vicepresidenta Segunda y sucesora de un Ministro de Economía del gobierno europeo que ha mentido acerca de la crisis para evitar tener que tomar medidas impopulares y asegurarse las elecciones, que ha maquillado los datos del paro para no reconocer el agujero negro que arruina la recuperación y así no tener que enfrentarse a la dolorosa reforma del mercado laboral... eso respecto a las mentiras económicas, si entramos en mentiras de otro tipo, ya más que guasa, tiene delito la cosa.

14 January 2010

Lucha en el barro: carta a María Blessing (Desde el Exilio)





Estimada María Blessing,

Tengo que reconocerlo. Muchas veces me dan ganas de tirarme al barro de la pelea demagógica y mentirosa de la propaganda progre. Y digo que me dan ganas de tirarme al barro a pelear sabiendo que estoy utilizando un recurso que odio, el de mis armas de mujer, y que puedo provocar (seguro, en la red uno se encuentra de todo) reacciones pueriles pero efectivas desde el punto de vista de la difusión especialmente en el sector masculino (lo siento, es así). La lucha en el barro tiene connotaciones claras.

Muchas, muchas veces he discuido con mis amigos liberales/libertarios sobre la batalla de las ideas. ¿Hay que seguir manteniendo el debate purista para unos pocos o hay que divulgar para crear masa crítica? Supongo que hay que hacer de todo... no flaquear en el debate de altura, no abandonar la difusión a pie de calle, y más... todo lo que haga falta.

Pero hay días como hoy, en los que lees a reputados "sociólogos de la tercera vía" (Luis I. Gómez dixit) reflexionando sobre la fallida Cumbre de Copenhaguen (en El País, claro) afirmando cosas como: Aunque degeneraran en una trifulca, las reuniones sobre cambio climático celebradas en Copenhague el pasado diciembre, constituyen uno de los acontecimientos clave del año 2009.

¿Clave? Es decir, hablamos de una reunión marcada por el escándalo destapado por los hackers que mostraron qué es la perversión académica. Parte de los participantes se plantan y se van. La Unión Europea exhibe su incapacidad de hablar con una sola voz.  Como contaba Burrhus en Desde el Exilio:

En Copenhague se han reunido demasiados actores para un juego en el que van a perder. Ha sido una negociación extraordinariamente difícil porque, a diferencia de la mayoría de las negociaciones, que se rigen por el criterio de “win-win” (tú ganas, yo gano) aquí es “lose-lose” (tú pierdes, yo pierdo). Si se trata de perder, la gente quiere perder lo menos posible. Y menos aún si en tu país hay 1.000 millones de pobres como ocurre en los casos de China y la India. Al final, han tenido que ser cinco países en solitario los que llegaran a un acuerdo de nivel tan bajo como el suscrito. En el caso de China y la India, no aparece ninguna referencia a la medición de las emisiones, y sus contribuciones se reducen a “reducciones de intensidad” en las emisiones, es decir, que puedes contaminar todo lo que quieras siempre que reduzcas la intensidad de esa contaminación.

No parece un gran éxito.


Algunos científicos afectos al régimen se empeñan en machacar con el cambio climático, como Ruíz Elvira, sabiamente replicado como se merece por Fernando Díaz Villanueva. Eso es tirarse al barro. A mí me resultaría desagradable, no tengo el talento de Fernando, él es un maestro en esto. Pero hay que hacerlo. Un buen amigo me dice: "Cuentan ahora que la causa de la ola de frío es que hace "demasiado" calor en el Ártico. En El País incluso hablan de ¡10 grados! y lo presentan como algo inusual. ¿Qué hacer? Irse a la web del COI y mirar los datos. Si comparamos la gráfica de este año con la de, por ejemplo, 1974 ¿qué vemos? que en 1974 la temperatura en el ártico era más alta que ahora. Lo de Groenlandia es incluso más serio. Según Box et al. en Groenlandia no se han alcanzado nunca las temperaturas de los años cuarenta (pagina 8)¿Quién se lo cuenta ahora al perio-listo de EL País? Sirve de algo contárselo?". No, desde luego. Son gente sin intención de contar la verdad, sino que pretenden justificar las políticas de los políticos que les alimentan.

Me dice Gregorio: Sobre la información y la democracia: yo tiendo a pensar que es el espectador con su mando a distancia el que diseña las programaciones de las televisiones, que son un muestrario democrático de nuestras demandas colectivas de diversión e información. Ayer discutía con unos periodistas catalanes el hecho, sin duda notable, de que las noticias más comentadas por los lectores de los periódicos raramente son las que ocupan la primera página. O sea, que hay que defender la democracia y la información verídica incluso frente a los consumidores de información. ¿O no?


Claro, especialmente frente a los consumidores de información, ya que los medios están en manos de los poderosos, es esencial hacer de contrapeso y perseverar en la información verídica. ¿Y hay que ir más allá si no es suficiente y manipular mejor? ¿Nos volveremos como ellos? Parece que no tenemos sus recursos. No tenemos a un tipo que se lee los artículos del National Geografic antes de que salgan y que dispone de tiempo suficiente como para comentar exhaustivamente cada post repitiendo y repitiendo lo que lee. Y gana porque lee más que nadie y porque tiene más tiempo que nadie. No porque sus argumentos sean de altura.

¿Qué nos queda frente a la propaganda goebbeliana?

Piensa en ello y escríbeme pronto.


5 January 2010

El trampantojo socialista





Un trampantojo (o trampa ante el ojo) es una técnica pictórica que intenta engañar a la vista jugando con la perspectiva y otros efectos ópticos. Si algo ha quedado claro a lo largo del terrible año que hemos dejado atrás hace menos de una semana es que la política del presidente del Gobierno español es exactamente eso: un trampantojo. No creo que haya nadie que siga defendiendo la buena fe y el idealismo de Rodríguez Zapatero; es demasiado evidente que lo que anima cada movimiento de su equipo es engañar al público.
Desde la ley Sinde hasta las bombillas de Sebastián, pasando por las torpezas de las rubias de oro (Aído y Pajín), la sensación es que, más allá de su inicial pretensión de guiar el destino de España hacia algún lugar concreto, las medidas de Zapatero y sus muchachos responden estrictamente a un intento permanente de ocultar rotos y zurcidos. Las cortinas de humo, sin embargo, no han logrado evitar que los ojos europeos se fijen más en los datos del paro que en el "ingenioso" teléfono del maltratador; en el creciente endeudamiento público que en la alianza de civilizaciones. No hay que olvidar que las meteduras de pata en el ámbito internacional han ayudado a que la mirada de Europa se endurezca. La prensa europea ya barrunta algo de lo que nos espera. De manera que la pintura que trata de simular lo que no existe en el trampantojo de Zapatero es un Mr.Bean que enarbola grotescamente una banderita azul con un puñado de estrellas doradas formando un círculo.
Pero incluso si me equivoco y no se trata de un titánico esfuerzo de maquillaje y nuestro presidente tiene un objetivo prudente a la vista y la sana intención de guiarnos hacia él, no me vale. La intención es estéril en este ámbito, lo que sirve son los resultados. Y los de Zapatero son difícilmente empeorables.
Thomas Sowell explica en su libro A Conflict of Visions los diferentes resultados a que conducen dos visiones opuestas de la naturaleza humana, en concreto, aquella que contempla las limitaciones humanas como un dato más, y la que, por el contrario, considera que el ser humano es capaz de aprender de forma ilimitada. Para quienes defienden la primera opción, como Adam Smith, Edmund Burke o John Locke, lo mejor que podemos hacer es minimizar los errores a que conducen esos vicios, en vez de fijarnos metas inalcanzables. Su propuesta consiste en crear entornos y promover comportamientos virtuosos mediante los incentivos adecuados, incluso si de esa manera la virtud se ejerce sin intención. Por otro lado, quienes creen en la perfectibilidad ilimitada del ser humano, como Thomas Paine, Godwin, Rousseau o Condorcet, no aceptan más que el comportamiento virtuoso intencionado. Así se empeñan en desbrozar las causas de las guerras, la pobreza y el crimen, y en ofrecer una solución que lleve al comportamiento virtuoso de la sociedad.
Esta segunda corriente es la que inunda el pensamiento filosófico-político de nuestro país por obra y gracia de la Revolución Francesa. Para quienes se sientan atraídos (espero que momentáneamente) por esas ideas, simplemente quiero recordar que Robespierre esperaba acabar con el baño de sangre al que sometió a Francia tras los primeros momentos de la Revolución "cuando todo el pueblo se haya convertido en igualmente devoto de su patria y de sus leyes". Esa es la realidad más extrema a la que conduce la visión no restringida de la naturaleza humana. Repito: la más extrema. Pero las menos son igualmente ineficientes. Y, en grandes rasgos, esa es la filosofía que subyace a la política socialista (de todos los partidos). Se trata de dirigir la moral ciudadana a golpe de ley, de restricción, erigiéndose en poseedor de soluciones, encaramado en la máxima soberbia que consiste en creer que uno sabe lo que los demás necesitan, anhelan, desean. Y, a partir de ahí, me da lo mismo si la ley pretende que seamos santos o que seamos demonios. Desde mi punto de vista, es una visión del hombre que lleva indefectiblemente al fracaso, por más que se presenten las mejores intenciones como tarjeta de visita.
¿La razón? La ley de las consecuencias no queridas, el orden espontáneo, la naturaleza imprevisible del hombre. En plata: que no se puede meter el mar en un vaso de agua. Lo otro, la planificación desde arriba, la ingeniería social, la hipocresía moral, llevan a lo que ya sabemos: a la erosión de la responsabilidad, a la disminución de la libertad real, a la perversión de las conciencias, a la expulsión de la moral individual.
Estamos avisados.

29 December 2009

Probablemente éste es el último post del año


Este año no ha habido cartas a los Reyes Magos, el trabajo me come. A mí las luces navideñas me recuerdan que toca el sprint final, el atracón de exámenes, presentaciones, lecturas, capítulos de libros y artículos por acabar y, por supuesto, cenas, compras y demás.

El año ha sido difícil y hemos acabado todos agotados de malas noticias. Si echamos la vista atrás y hacemos una lista de las ocasiones en las que Gobierno, oposición, partidos-bisagra y demás nos han dejado con el culo al aire y cara de idiotas no acabamos.
La sucesión de malos datos económicos, para los que no hay zurcido, tinte o maquillaje que pueda disimular, y que nos tiene semana sí, semana también, en la prensa internacional, en la columna de los DO NOT, es un rosario interminable.

Para mí, una de los fenómenos que más satura el ambiente es la proliferación de carneteros, especialistas de la exclusión, que, a veces con la excusa de hablar para los suyos, definen qué es ALGO. Y ese algo suele ser un concepto indefinible, por humano, que cambia con el paso de los siglos, como los hombres, como deberían evolucionar las instituciones: espontaneamente. La familia, la nación, la libertad...
Los excluídos de las definiciones nos miramos, algunos sonreímos, pero en el fondo, sabemos que está muy feo afirmar que lo que necesitamos es más como nosotros, ortodoxos puros, para la supervivencia de la especie humana. Se diría que el resto sobramos. ¡Vamos apañados!
Libertad para algunas cosas, libre decisión individual para mí pero no para el resto, o en determinadas cosas y en otras no, que la gente es tonta y no sabe... Y si no tragas, eres radical, utópica, lo de siempre. Me aburre ya todo eso.

Vivimos en una sociedad en la que se llama capitalista a un tipo subvencionado al que por ser presidente del "sindicato de empresarios" no se vigila su respeto por las normas y acabamos con miles de personas estafadas y nadie en la cárcel. Se le llama político a cualquier paleto venido a más con ganas de medrar, de vivir del dinero de otros y el culo como la bandera de Japón. Se le llama lucha por la igualdad al esfuerzo permanente, el uso de recursos ajenos, y establecimiento de normas arbitrarias que se vengan en las generaciones de hoy de los atropellos cometidos por gente del pasado. Viva la justicia. Se le llama "defensa nacional" al paripé de mandar tropas de paz a no pelear, a morir antes que matar (es decir no-defender), siempre que lo diga algún gurú de la política extranjera afín al "talante" putrefacto y a la molicie que nos invade.

Con el desgaste institucional profundo y acelerado que padecemos, lo que más me extraña y lo que más me duele es no veo ni un atisbo de protesta civil de verdad. La gente sigue caminando sin saber hacia dónde, para empezar porque nadie sabe cuáles son sus coordenadas hoy. Da miedo definirse por si te llaman intolerante, facha, anticuado... radical, utópico... lo de siempre. Eso que me aburre. Pero el resultado es que todo el mundo prefiere situarse en la enorme zona gris indefinida, no tener coordenadas de partida aunque el precio sea caminar sin punto de llegada.

La gente no insulta a los magantes, a los tibios, a los incompetentes que manejan nuestro dinero y tienen el monopolio de las armas. Se grita contra lo de siempre: los ricos, el sistema. Y se van de rositas los que están literalmente vendiéndonos. Y la mitad de los que gritan contra los ricos lo hacen porque quisieran ser ricos.

El 2010 será probablemente peor. Y decir eso trae consigo que me llamen derrotista y antipatriota. Pero los números parece que apuntan hacia una situación mala.
¿Cómo mirar al año 10? Creo que a todos nos falta lo que demandamos a nuestros partidos políticos, en nuestras instituciones y en nuestros presupuestos: una gran criba. Mirar para dentro, separar paja de grano, pasar por el cedazo lo accesorio y quedarse con lo que realmente vale, mirar dónde estamos para saber dónde vamos.

Y dar gracias por la oportunidad.

¡Feliz Año 2010 a todos!

*El cambio de colores no es un fallo es un avance de cambios en el diseño del blog. Cuando desatasque el trabajo acumulado me pongo.

16 December 2009

Ovidio sí tiene quien le escriba


Me refiero a Ovidio64, el autor de un blog llamado Esto no es democracia. En una de sus entradas, Ovidio hace live-blogging de la tertulia de César Vidal en la que comparto mesa con Mario Noya, Víctor Gago y el propio César.

Hombre, don Ovidio, un comentario minutado de una tertulia en la que los temas salen espontáneamente es jugar con ventaja... uno no habla como escribe...
Pero mi intención no era escudarme en mi propia torpeza oral sino intentar deshacer, por escrito, algunas dudas generadas por mi mala expresión hablada.

Antes de hacerlo tengo que agradecerle el retrato que ha hecho y que ilustra esta entrada. Muchas gracias, me da la sensación de que salgo más favorecida en el retrato que en la realidad, eso es que estamos ante un retratista generoso con los retratados.

El primer tema que me parece interesante es el de las instituciones.

" si se pide la abstención de voto no se puede creer en las instituciones existentes, porque la abstención de voto significa ir en contra del sistema existente. Si no se quiere ir en contra del sistema actual, si se cree en las instituciones actuales, uno va y vota, se puede votar blanco, azul, rojo, multicolor, independentista o asesino, hay para todos los gustos."


Cierto. Pero creo que hay que distinguir entre la institución desde un punto de vista normativo, y la institución desde un punto de vista positivo. Es decir, no hay contradicción en creer en los tribunales de justicia pero renegar de los tribunales españoles actuales. Puede que el sistema sea aceptable pero los nuestros hoy estén corrompidos. Sin que eso implique que mañana lo van a estar o que en otros sitios sucede lo mismo que en nuestro país.

No creo en el sistema electoral de nuestro país, en el que no hay listas abiertas, democracia interna y libertad de voto en nuestros partidos.

Cuando afirmo que no estoy loca (lo cual podría no ser cierto... ¿qué loco reconoce serlo?) me refiero a que no estoy encumbrada en una utopía imposible, aunque sea una mujer idealista. Soy consciente del mundo en el que vivo y trato de encontrar soluciones desde ese punto de partida, aunque no sea el mejor posible.

"Por lo tanto ¿por que iban a estar interesados los políticos en que la justicia funcione bien? Al contrario cuanto peor funcione o mas controlada la tengan mayor despotismo. De cualquier forma tenemos que tener en cuenta que un juez solo es un funcionario que se le exige cierta equidad..."

Buena pregunta. De todas formas, Adam Smith ya habla de la necesidad de que la justicia sea independiente y no un cuerpo de funcionarios. Yo creo en otro tipo de sistema judicial, aunque no confío demasiado en el diseño de las instituciones, sino, más bien en instituciones "a la Hayek", generadas de abajo a arriba.

Finalmente se refiere al tal Pedro de quien habla Víctor Gago señalándolo como mi maestro. Yo soy una economista sin escuela, en realidad. Mi maestro más identificable porque me dirigió la tesis y ha ejercido de "padrino" intelectual (aún le pido consejo muchas veces, y que me dure muchos años) es Carlos Rodríguez Braun.
Pero podría escribir una larga lista de personas de quien he aprendido y sigo aprendiendo cada día.
El tal Pedro, se refiere a Pedro Schwartz, catedrático de mi asignatura en la universidad en la que trabajo. Yo no estoy de acuerdo con el profesor Schwartz, y a modo de répllica, expuse otra idea del profesor Schwartz que justificaba la monarquía porque es más fácil de controlar un Felipe que un ZP.


14 December 2009

Mi seminario con Robert Lucas.


He tenido la suerte de organizar el seminario de profesores con Robert Lucas, premiado con el Nobel de Economía en 1995 y economista de la "Nueva Economía Clásica", la versión moderna de la Escuela de Chicago. El profesor Lucas me ha parecido un americano afable y educado, sencillo, nada soberbio o pretencioso, y me comentaba Pedro (el catedrático de la asignatura y director del seminario): "¿Ves lo prepotentes que son las personas sabias?" Nada... nada prepotentes. Al menos en este caso. En otros...

Durante una hora y media, además de dar una pequeña charlita acerca de cómo estamos, se ha sometido a las preguntas de Alfonso Novales, Pedro Fraile, Ramón Febrero, el propio Pedro Schwartz y el respetable, que finalmente llenó la sala (pequeña, era un seminario, no una conferencia multitudinaria).

Lucas se podría definir como ortodoxia monetarista moderada. Así que finalmente sigue las doctrinas monetaristas, pero modificadas por la fuerza de los hechos. No le he preguntado por su impresión sobre la revivida Escuela Austriaca o por sus ideas acerca de cómo la teoría del ciclo austriaco encaja más que otras a la hora de explicar las crisis. Cuando ha afirmado que nunca hemos tenido libere mercado monetario y que sería imposible ponerlo en práctica, he tachado mi pregunta y he pensado en otra.

Es profundamente anti-keynesiano, como ha puesto de manifiesto al responder a una pregunta de un neokeynesiano (que no hablaba inglés). Ha atacado el modelo de Keynes, pero también el de Walras por ser altamente ficticio. Y ha remarcado que Keynes no explica la curva de oferta de trabajo, no explica cómo se llega al desempleo. Solamente propone cómo salir de una situación de paro.

Fantástica la anécdota de Samuelson que le pregunta a Hicks cuál es la burbuja más grande y extensa de toda la historia económica y Hicks le contesta que la Revolución Industrial.
Inesperadas frases como "Todo es comportamiento humano" por venir de quien viene. O su desconfianza en el FMI ("Sus logros son muy limitados"), su perspectiva de la política económica de Obama en los Estados Unidos ("El gasto de Obama no es especialmente popular").

Mi pregunta: en un país como España con un paro del 20%, la gente necesita culpar a alguien de la crisis. Los periódicos y los gobiernos culpan a los economistas por no haber predicho la crisis y por haber animado al libre mercado. ¿Qué debemos responder como economistas cuando nos pregunten de quién es la culpa?

Su respuesta: pues hay que decirle a la gente que la culpa es de la gente... que se equivoca a veces. Hay gente en esta crisis que se creía que sabía. Por ejemplo, Alan Greenspan. Al principio, la gente creía que Greenspan lo sabía todo y, por tanto, creía que tenía facultad para tomar todo tipo de decisiones. Incluso llegó un momento en que el propio Greenspan creía que lo sabía todo y podía hacer lo que le diera la gana. Y entonces pasó lo que pasó.

Se hizo corto.