10 March 2008

EmPEZar a cumplir

Hoy, jornada post electoral, más que lamentarme como la mayoría, me pregunto si serán capaces Zapatero y sus muchachos de sacar adelante todas las promesas electorales. Así que he cogido el Programa del Partido Socialista Obrero Español 2008 y lo he abierto al azar. La página elegida por la suerte ha sido la 165 que dice:

Políticas para aumentar la competencia en los sectores
La competencia no es una característica común y permanente de todos los sectores del mercado sino que puede llegar a verse amenazada o excluida en determinadas circunstancias. En la medida que esto ocurra será necesaria la intervención pública para garantizar su conservación así como su promoción en el caso de que resulte del funcionamiento natural del mercado. Todo ello sin olvidar los objetivos de cohesión social y territorial que deben garantizarse en determinados sectores, en tanto la competencia es un medio y no un fin en sí mismo para alcanzar una mayor prosperidad económica y una solidaridad real y efectiva.

¡Cáspita! Lo primero que me llama la atención es que ellos también se han dado cuenta de que la economía es un proceso dinámico y que la competencia no es permanente en ningún sector, en ningún mercado... pero no necesita ser protegida de los que participan en el proceso, sino de la intervención de agentes externos, como la administración pública, precisamente porque al ser un fenómeno dinámico tiene altibajos. Esas "determinadas circunstancias" son injerencias indeseables como la que propone el gobierno.

¿Lo arreglarán después? No, no lo hacen. Porque dicen que la intervención pública servirá para promocionar la competencia en el caso en que resulte del funcionamiento natural del mercado. Cuando la competencia resulta del propio mercado de manera natural ¿qué pinta el Estado metiendo la zarpa, oiga? Precisamente la competencia "regulada" no es natural, es artificialmente mantenida y deja de ser competencia en sentido estricto.

Pero el tercer párrafo es especialmente esclarecedor y me devuelve el optimismo, a lo mejor sí son capaces de cumplir algo: la competencia está al servicio de la cohesión social. Punto. ¿Qué quiere decir eso? Que si su región es muy rica, eficiente, trabajadora... se verá penalizada. ¿A favor de quién? De las regiones que el gobierno decida que son las menos favorecidas. Y ya alguno estará pensando que soy una desalmada que quiero que los niños pobres sean devorados por una tribu de caníbales (¡venga ese chiste fácil a costa de los ancaps!). Pues no, oiga, que una es sensible. Pero sé cómo se mide la riqueza y la pobreza,sé qué es manipular estadísticas, sé qué significa "vivir de la sopa boba" y no me parece bien. ¿Qué incentivos fomenta esta idea? Todos igualmente improductivos y dependientes del gobierno.
Pero además es notable que aclaren que esta cohesión debe garantizarse en determinados sectores, en unos sí, en otros no. Arbitrariedad al canto.

¿Disponemos de los medios para proteger la competencia? Sí claro. La Comisión Nacional de la Competencia (que aúna el antiguo Servicio y el Tribunal de Defensa de la Competencia) nombrado por... ¡el gobierno! Viva la independencia del órgano regulador.
(Gracias, Nora).

Conclusión:
¿Promoverán y protegerán la competencia? No lo creo.

¿Promoverán la solidaridad real y efectiva? No señor, promoverán que todos pongan la mano a costa del que más y mejor trabaje, y eso no es justicia, eso es arbitrariedad.

¿Promoverán la cohesión social y territorial en determinados sectores? , en determinados feudos, en determinados sectores... con un criterio decidido por una elongación del gobierno.

¿Recuerdan cómo se llamaba el epígrafe de Programa Electoral? Políticas para aumentar la competencia en los sectores.






Este post es el primero de una serie conjunta que emprendemos hoy un grupo de amigos, PEZ, con el objetivo de hacer un seguimiento de las promesas electorales de nuestro recién elegido Presidente.

12 comentarios:

Nacho said...

bon soir Marie Blanc. Eres una autentica caja de sorpresas. Leerse el bodrio tiene un merito incuestionable. Pero ademas diseccionarlo y monitorizarlo (perdona el anglicismo) es de un mérito aun superior.

Que no decaiga!! ;-)

Nora said...

Ahora mismo lo copio y lo enlazo en el blog...

De nada... XDDD

Caco said...

Me gusta este observatorio de promesas... Tu post es,como tú, 10.

Competencia,la defiende o no según el atacante y el atacado. Después del lamentable espectáculo (de acoso y derribo para conseguir favorecer a Gas Natural-Caixa, que daba un precio rídículo como se ha visto)que han dado y por el que aún nos sigue multando la UE hablan de competencia. Sus repartos de emisoras de radio y canales de televisión si que han sido poco interesados... Venga, no jodan.

angel said...

Muy buena iniciativa, María. Creo que tendréis muchísimo trabajo... más que el mismo gobierno quizá.
Con el modelo de competencia perfecta como modelo verdadero e ideal que la gran mayoría de los economistas tienen asimilado, no sorprende en absoluto este tipo de políticas. Supongo que muchas de las promesas será mejor que no pasen de ser promesas, la intervención para fomentar la competencia sería un ejemplo... y seguro que no el único que sale en vuestro 'observatorio'.
Saludos

Paco Beltran said...

Mary, totalmente de acuerdo en lo que pones pero, en relación con esto, ¿se te ocurre alguna solución distinta a la de tribunales anti-trust para (intentar) garantizar la competencia en muchos sectores? Espera: no me digas que en España están manipulados, nombrados por los gobiernos de turno (con el PP tampoco funcionaron), que eso ya me lo se y estoy de acuerdo. Me refiero a la idea de una institución anti-trust en sí. Y espero que no me argumentes a favor de la autoregulación (pedirle a las operadores de telecomunicaciones, por ejemplo, que se autoregulen y compitan mucho entre ellos es de risa). Y si estás de acuerdo con una institución así, ¿de que forma garantizamos una labor sin interferencias? ¿Otorgándole un estatus de independencia como a un banco central?

angel said...

Aunque no se me ha preguntado a mí, querría opinar sobre el antritrust que plantea Paco. Creo que la clave está en cómo se entiende la competencia, y cual es la concepcion del mercado. Si este marco es estático, comparamos la realidad con una suerte de 'modelo (ideal) de competencia perfecta' y además consideramos a la competencia como lo hace este modelo; parece que se sigue que existe un fallo del mercado que podría ser resuelto. Aquí también surgiría el problema de si la intervención puede resolver satisfactoriamente el problema, o lo empeoraría.
Pero creo que esa no es la clave, sino que la clave es partir de un marco teórico que conciba al mercado como un proceso dinámico, y a la competencia como un proceso de descubrimiento. Desde este enfoque dinámico, el problema de la "competencia imperfecta" creo que toma otro cariz, y ya hay que tener muchísimo más cuidado a la hora de intentar intervenir... entre otras razones porque un monopolio ineficiente en un libre mercado no es estable a largo plazo.
Luego.. está la experiencia histórica, de cómo se ha usado, desde sus orígenes, la política antitrust para entorpecer el proceso competitivo, y favorecer a los productores más ineficientes.
Gabriel Calzada tiene un ensayo 'Competencia y Monopolio' en Ilustración Liberal que analiza este tema, amen de muchos otros trabajos.. http://www.libertaddigital.com/ilustracion_liberal/articulo.php/723

Un saludo

H said...

Juas. A recopilar.

Paco Beltran said...

Ángel,

Todo lo que dices está muy bien, excepto lo de la competencia perfecta. En la política del día a día -que es por donde va mi pregunta- las instituciones correspondientes no intervienen para velar por la "competencia perfecta", sino por la "competencia", a secas. La competencia perfecta es un (importante) concepto teórico, no algo observable en la economía real, ni siquiera en los mercados financieros más sofisticados.

Dhavar said...

Mary:

Es una vieja idea, y no puedo más que aplaudirla, la de perseguir a los políticos con sus promesas.Doy por sentado que sois conscientes de qué la clave del asunto es el "cómo", mucho más que el qué, y que toda respuesta desde el poder será deslegitimación "ad hominem",-ya podeis aseguraros de que estais más "limpios" que los angelitos- así que "quién" es el segundo aspecto.Disculpa en nombre de la buena intención que ponga tamañas obviedades.

Fin de los Tiempos said...

Mary, enlazado y publicado, a la par que agregada al Blogroll

angel said...

Paco,
No defendí el modelo/concepto teórico de la competencia perfecta, quizás me expliqué mal. De hecho, lo critiqué.

Creo que el "ideal" o a lo que hay que tender es a la libre competencia, que sí es alcanzable. ¿Podrías poner un ejemplo de esas intervenciones para velar por la 'competencia a secas'?

Desde el punto de vista teórico, en una situación de libre mercado y libre competencia, el monopolio creo que no tiene por qué ser un problema, con la salvedad de los monopolios legales. Pero si una firma ha conseguido ese monopolio por ser más eficientes... no le veo problema, si se duerme en los laureles podrán surgir competidores y perder cuota de mercado.

Hurssel said...

Un servidor asume el reto que me lanzabas ayer tarde.

Espero instrucciones. Tengo el programa, que entra dentro de la categoría de "libros quemables"

XD